Malena, Carmen y yo

La feminización de la pandemia del VIH en América latina está intervenida con la pobreza. Alrededor de 30 adolescentes, en su mayoría mujeres, contrajeron cada hora el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en el mundo en el 2017, lo que significa que cada tres minutos una joven de entre 15 y 19 años de edad se contagió, alertó hoy el Fondo de Naciones para la Infancia (Unicef). Cada día Una mujer muere al día en Argentina por causa de feminicidio. De muchas no nos enteramos nunca ni quienes fueron. Con ellas es esta historia.

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Malena, 35 años: una mujer con VIH fue víctima de feminicidio el 20 de junio de este año, 2018. Usuaria de drogas ilegales. Murió por causa de la violencia machista patriarcal. Seis hijos e hijas quedaron en situación de orfandad. Las dos más pequeñas tienen VIH. Estaban sin recibir tratamiento. Su familia intentó que ella pudiera tomar esa decisión de romper ese vínculo  violento con su pareja pero no lo lograron. Se enteraron de su diagnóstico de VIH y el de sus nietas luego del feminicidio.

Malena es una mujer que pasó más tiempo cerca de mi vida de lo que yo hubiera imaginado. Mi misma edad, mi mismo barrio, jugando hasta la noche en las mismas calles de tierra. Transitando las los mismos almacenes, la misma plaza.

Llegue de trabajar fui a buscar su casa, golpeé, me presenté, no me hicieron entrar desde un comienzo, pero aun así entre, me quede un buen rato. De ella solo recordé su cara cuando vi a su hermano. Ahí sentí una angustia más grande en el pecho.

Pensé por dentro hagamos un plan de lucha. Rompamos con las estructuras. ¿Cómo hacer para estar más conectadas, como conectarnos en nuestros mismos barrios? A veces pasamos mucho tiempo conectadas con mujeres con VIH de América latina entera, dando información, contención. Luego las vecinas esas que están realmente cerca, no llegamos a conectarnos. ¿Cómo hacer un plan para que nos contacten las vecinas?

Pasé todo un dia en shock de tristeza recordando  a Carmen, otra vecina, misma edad, mismo barrio, que hace algunos años murió. Ella tambien tenia VIH. Había decidido dejar la medicación. Le dió una neumonía muy fuerte que la dejó sin vida. En el barrio decían que era trabajadora sexual a modo de chisme, sin embargo no decían cómo hacer para ayudarla. Me enteré cuando estaba en su fase final. Me sentí triste. Triste porque pensé que si alguien me hubiera buscado antes podría haberla ayudado. Triste porque estaba tan cerca y a la vez tan lejos. Recuerdo que cuando ella falleció en el barrio en el susurro decían “murió de SIDA”. Ninguna persona respetó el derecho a la confidencialidad ni de ella, ni de su familia. ¿Será que susurran lo mismo cuando hablan de mí?

Un domingo que iba a la cancha un vecino me abordó en la parada de colectivos, y me dijo lei una nota tuya. Así que estás enferma. Yo pensé no tengo ganas hablar de esto con un vecino, que además no sé quién es. ¡Y que me está diciendo que estoy enferma! Respondí no, no estoy enferma. Tengo VIH. El vecino me contó la historia de su hermana que murió, que no quiso tomar medicación. Tal vez no pudo tomar la medicación.

Las tres crecimos en el mismo barrio, en Avellaneda, zona sur de la provincia de Buenos aires. Algunos dicen que es Villa Corina, otros mencionan como la villa oculta que está en el terreno de la vieja fábrica “Sasetru”, otros dicen Sarandí, que es un distrito dentro del partido de Avellaneda. Las tres tuvimos padres y madres que apenas terminaron la escuela primaria. Las tres vivimos múltiples violencias, por el lugar donde vivíamos por ser morochas, por ser mujeres. En la escuela primaria me decían todo el tiempo “Negra”, “negra de la villa”. “Sos una villera”. Llorando yo decía “yo no vivo en la villa”. El asentamiento estaba en la siguiente cuadra de la casa. Finalmente con el paso del tiempo entendí que estamos en el mismo barrio. ¿Cuál era la unión en este caso de nosotras tres? El no acceso a vivienda propia. Nuestras familias habían llegado al terrenos propio, a la casa propia por ocupación.  

¿Cuántas veces sentiste ganas de no seguir más? ¿Cuántas veces sientes deseo de no continuar? ¿ Cuantas veces se me cruzó por la cabeza que lo mejor era no seguir? . Los miedos invaden.

La feminización de la pandemia del VIH en América latina está intervenida con la pobreza. Alrededor de 30 adolescentes, en su mayoría mujeres, contrajeron cada hora el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en el mundo en  el 2017, lo que significa que cada tres minutos una joven de entre 15 y 19 años de edad se contagió, alertó hoy el Fondo de Naciones para la Infancia (Unicef). Cada día Una mujer muere al día en Argentina por causa de feminicidio. De muchas no nos enteramos nunca ni quienes fueron. Con ellas es esta historia.

Ni una menos, Vivas, libres, poderosas y luchonas nos queremos.

Mariana Iácono
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Feminista, trabajadora social, trabajadora de la educación, estudiante de maestría en comunicación y DDHH UNLP. Tengo VIH hace 15 años. Soy co-fundadora de la red Argentina de jóvenes y adolescentes positivos (VIH). También de la Red de jóvenes con VIH de América latina y Caribe hispano. Soy miembra de la comunidad latina de mujeres con VIH. El VIH me dió feminismo, sufrimiento, empoderamiento y placer. ¡Exigimos la cura ya!


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