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FECI denuncia nuevas empresas que defraudaron a través de La Línea de Pérez Molina y Baldetti

Toda Guatemala se pudo enterar en 2015, con evidencias de sobra, lo que hasta entonces era un secreto a voces: la cooptación de las aduanas por criminales. Lo sorprendente entonces fue que una estructura criminal estaba encabezada por el presidente Otto Pérez Molina y la vicepresidenta Roxana Baldetti. Pasaron más de seis años y en 2020 el jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad, Juan Francisco Sandoval, aterrizó en otro submundo de corrupción e impunidad de las aduanas: las estructuras empresariales de importación de mercancías.

La corrupción no es normal defraudación aduanera La Línea P147

Otto Perez y Roxana Baldetti en actividad en el Mariscal Zabala domingo 15 de enero 2012-4

En todos los puertos y aeropuertos se destinan espacios, mecanismos y personal para controlar las mercancías que entran y salen del país. Pero la vigilancia se enfoca principalmente en lo que entra, ya que los empresarios importadores deben pagar impuestos por esos productos.

Dependiendo del tipo, volumen y valor de las mercancías, la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) debe calcular los impuestos y los importadores deben pagarlos; solo en el 2019 el Estado recaudó Q19 mil millones —US$2.47 mil millones en impuestos en el comercio exterior.

Por eso las aduanas son lugares complicados.

En 2015 la Comisión Internacional contra la Impunidad (CICIG) y Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) sacaron a luz la estructura de defraudación ‘La Línea’ y evidenciaron el papel que jugaron los gobernantes de Guatemala, las autoridades tributarias, empleados de aduanas para cobrar menos impuestos a empresarios importadores a cambio de coimas o ‘colas’.

Pero en esa amplia red de corrupción había más actores.

Redes empresariales y defraudación.

El jefe de la FECI, Juan Francisco Sandoval, presentó un caso de defraudación aduanera que se desprende de las investigaciones en torno al caso La Línea, de 2015 y que involucra a redes empresariales y trabajadores aduaneros.

En conferencia de prensa, Sandoval explicó que, entre mayo 2014 y abril de 2015, al menos tres sistemas empresariales —incluyendo a consolidadores y desconsolidadores de carga— se dedicaron a modificar facturas o crear facturas falsas, para declarar que las mercancías que ingresaban al país valían menos que su precio real y así pagar menos impuestos a la SAT.

Estos grupos empresariales trasladaron carga a Guatemala desde Panamá o Estados Unidos, a través de las aduanas de Puerto Quetzal, Central y Santo Tomás de Castilla.

Los consolidadores de carga son empresarios que se dedican a contratar, en nombre propio, servicios de transporte internacional de carga para varios importadores. Por ejemplo, si una empresa quiere importar productos, pero no tantos como para llenar un contenedor, puede recurrir a un consolidador para que traiga sus mercancías junto con las de otras empresas en un contenedor compartido.

Y los desconsolidadores son los encargados de realizar la actividad que permite el ingreso de mercancías al territorio, por medio de la desagrupación de lo contenido en los embarques previamente consolidados bajo un mismo documento de transporte.

Las estructuras también se utilizaron para mover fondos que, según la FECI, se utilizaron para pagar sobornos a la estructura criminal de La Línea a través de
de Jorge Alfredo Guillén Sagastume, quien dentro de La Línea se desempeñó como Encargado de la Estructura Externa en la Aduana de Santo Tomás de Castilla en el departamento de Izabal.

Según Sandoval, cada estructura estaba controlada por una persona que se asoció a La Línea:

1. World Cargo Express Guatemala, Sociedad Anónima

Según la FECI, William Garth Campbell Serovic y Pablo Andrés Rivano Morales crearon un sistema empresarial estructurado por al menos 12 sociedades mercantiles que se asociaron a La Línea; entre estas sociedades se encuentran Marmota, Sociedad Anónima y Roten, Sociedad Anónima.

Esta organización hizo por lo menos 70 importaciones con irregularidades que le permitieron pagar menos impuestos que los que debían y las investigaciones apuntan que trasladaron a la estructura La Línea unos Q944 mil. En esta trama también estaría involucrado Marco Antonio Sagastume López.

2. Global Logistics, Sociedad Anónima

Selvyn Abdiel Palma Rodríguez, según FECI, también tenía unas 12 sociedades con las que se efectuaron unas 134 importaciones y se pagaron sobornos a La Línea.

La investigación apunta a que las empresas de Selvyn Palma en Estados Unidos y en Panamá importaban mercancías para empresas como Grupo Huge —vinculada a Otto Anelu—, Sociedad Anónima; Diseños Diversos, Sociedad Anónima y Unión de Almacenes, Sociedad Anonima; estas dos últimas registran como nombre comercial Tiendas Bulock’s.

El dinero facilitado en concepto de “colas” fue entregado mediante dinero en efectivo y por transferencias bancarias a través del señor Arnoldo José Arana Aldana, representante legal de Servicios Paleo, S. A. y Petrogold, S. A., empresas que efectuaron depósitos directos a Jorge Guillén desde sus cuentas en el Banco Industrial.

3. Pan Atlantic Carrier, S.A.; Servicourier, S.A.; y Traders Guatemala, S.A.

De acuerdo con la FECI, la estructura encabezada por Salvador Montenegro Brol tenía 11 empresas y según los hallazgos, las sociedades Asesoría y Logística de Embarques, S.A., Distribuidora Comercial Jmseis, S.A.; Distribuidora Multimilenium, S.A.; Doxsa, S.A.; Inversiones Multimilenium, S.A.; Servicourier, S.A. y Tradex, S.A, fueron utilizadas para efectuar por lo menos doce importaciones durante el período comprendido entre mayo de 2014 y febrero de 2015, de las cuales se encontraron registros electrónicos sobre el pago de “sobornos” o “colas” a La Línea.

En al menos 12 procesos de importación o declaración de mercancías se cobraron al menos Q205 mil en concepto de cobro indebido denominado “cola” y se defraudó al Estado por parte del sistema empresarial utilizado por Montenegro Brol y su socio Edgar Anibal Mejía Garcia.

Sandoval señaló que las investigaciones apuntan a que, los consolidadores y desconsolidadores, con el apoyo de operarios y supervisores de la SAT, defraudaron al Estado por unos Q14.3 millones y se movieron Q5.1 millones en cobros indebidos.

Javier Estrada Tobar
/

Periodista y estratega de comunicaciones con una carrera de más de 13 años, que incluye tanto el ejercicio del periodismo de investigación como el manejo de una sala de redacción.


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COMENTARIOS

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    Francisco Ramírez /

    12/08/2020 5:13 PM

    Cuándo serán intervenidas las aduanas del país?
    Si el criminal Felipe Alejos realizó dos incendios dentro de la SAT para favorecer con el crédito Fiscal a varios empresarios del CACIF.

    Cuántas otras estructuras similares como La Línea, seguirán vaciando las arcas del Estado?.
    Una SAT con pocos cambios y dudosa transparencia, es otro nido de corrupción constante.

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!



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