Por qué no es comparable la violencia contra las mujeres y los hombres

Mi primera responsabilidad importante como periodista fue cubrir a Óscar Berger, el más bonachón de los presidentes. Era el año 2004. Fue cuando se disparó la violencia y empezaron las denuncias por los asesinatos contra las mujeres. La explicación del “bueno” de Berger me parecía razonable: es normal la cantidad de femicidios porque sólo son el 10% de los asesinatos y esos son los promedios latinoamericanos. Pero estaba equivocado.

Somos todas #25N #ContraLaViolenciadeGénero #OrangeTheWorld P369

En nuestra sociedad gritan tan fuerte y desde tantos micrófonos los conservadores, que a veces es difícil escuchar las voces críticas. “¿Por qué crear una ley que penaliza más el asesinato de mujeres que de hombres, cuando vale lo mismo una vida de un hombre que de una mujer?”, era el argumento central. Es imposible debatirlo en una lógica plana. Pero el mundo no está hecho de lógicas inocentes. El mundo está hecho de lógicas que dan legitimidad a los más fuertes.

Es importante penalizar los asesinatos de mujeres con más dureza que los de los hombres por esta razón:

Mientras los asesinatos de hombres se dan en general por peleas, extorsiones, una mala cara o un bocinazo de más entre desconocidos o examigos, los asesinatos a las mujeres se dan por otra razón. Quienes matan a las mujeres por lo general son sus parejas o exparejas. Porque las consideran inferiores. Porque las consideran su propiedad y cuando hacen algo que no les parece, consideran que merecen violencia y la muerte. Las matan por el hecho de ser mujeres que exigen derechos. Entre ellos, uno básico: decidir.

Por eso es más grave el asesinato de mujeres que el de hombres.

Por eso son tan peligrosos y dañinos los presidentes ignorantes.

Pero ahí no acaba el problema. Hay otra amenaza más grande para las mujeres; una epidemia silenciosa.

El peor crimen contra las mujeres no es noticia

Una noche, hace muchos años, después de una fiesta, decidimos con dos amigas ir a nadar a un río bajo un puente. Era en Estados Unidos y éramos una gringa, una brasileña y yo, un guatemalteco. Era ir hacia lo prohibido. Hacia lo peligroso. Durante un momento, me pasó el peor temor por la cabeza: que un loco saliera de la nada y nos quisiera matar. A mi amiga brasileña le vino su peor temor y lo dijo en recio: “sólo no quiero que de la nada salga un loco y nos quiera violar”.

En ese momento caí en cuenta que para las mujeres en Guatemala, América Latina y el mundo, el mayor riesgo no es un asesinato, es una violación.

Y aquí viene el verdadero infierno. Para los hombres de clase media, con tomar algunas precauciones como no ir a buscar pandilleros a barrios pobres o no ir a bares de narcos o no usar un bus rojo en la noche o mantener una rutina de casa-universidad-oficina, con eso ya es suficiente para disminuir mucho el riesgo del asesinato. Con eso ya es suficiente para ser relativamente libres y pensar en otras cosas de la vida, como el estudio o el trabajo. O el amor.

La peor violencia: la de las personas cercanas

El infierno para las mujeres es que no están a salvo en ningún lugar. Porque la violencia contra las mujeres se da en ‘los espacios seguros’. Se da con el novio o el marido mierda que siente que él manda porque sus papás, la iglesia y el Estado le dijeron que es la cabeza del hogar, y que macho que se respeta, manda. Por ejemplo manda para decidir si tienen sexo; y si ella no quiere, la viola. Manda para decidir quién tiene la última palabra en una discusión; y si ella no lo entiende, le pega.

La violencia contra las mujeres se da en los ‘espacios seguros’ de la casa desde niñas, por los papás, tíos, padrastros, abuelos, padrinos, amigos de los hermanos o de los papás. Se da en las iglesias, porque muchos de los que se paran enfrente del templo o la iglesia dicen que saben interpretar la palabra de dios. Se da en las escuelas, colegios y universidades. Se da entre los amigos o compañeros que usan de excusa el alcohol para violarlas después de fiestas. Se da en la oficina con jefes acosadores. Se da en la calle con amenazas de violación en cada cuadra que caminan.

Y además de violentarlas, forzamos a las mujeres a quedarse calladas. A aguantarse.

Debería darnos vergüenza. Vergüenza que no nos deje vernos al espejo sin prometer que esto no continúe una generación más.

E informarnos. La violencia que sufrimos los hombres no es comparable con la que sufren las mujeres.

La violencia que sufrimos los hombres no es comparable con la violencia que sufren las mujeres, los niños y los gays.

Esta diferencia entre los tipos de violencia no es natural ni es casualidad. Es una construcción política que se llama patriarcado. Un sistema en el que los hombres son los que mandan. A fuerza de violencia. Porque sí, hemos escuchado que las abuelas o las mamás también son machistas. Y muchas lo son. Pero es por sobrevivencia. Porque generación tras generación aprendieron que para salvar sus vidas y su integridad física tenía que mandar el hombre. Porque debe ser un infierno recibir una paliza cada noche y una violación sexual en el matrimonio cada vez que el macho quiere sexo y la mujer no quiere. Y sí, es desagradable leer esa frase en tres ocasiones en un texto: Violaciones sexuales en el matrimonio. Imaginen lo desagradable que es vivirlo y tener que seguir toda la vida junto al violador.

Por eso en otros países ya está penalizada la violación dentro del matrimonio. Porque han comprendido que nadie es propiedad de nadie. Porque ahí está uno de los cimientos de la violencia de género: considerar que las mujeres son propiedad de los hombres.

 

El problema es global y sólo 52 de 194 países lo han penalizado.

El problema es global y sólo 52 de 194 países lo han penalizado.

Hay luz al final del túnel

Pero no estamos destinados a vivir así para siempre. De hecho, antes era peor.

Y estamos mejor, en parte, por un movimiento. Un movimiento que todavía no es popular. Para combatir ese sistema machista es que nació el feminismo. El feminismo es un movimiento ciudadano, político, de mujeres y de hombres, que busca la igualdad de derechos y el fin de la violencia contra las mujeres. Un movimiento de personas que estamos cansados de ese infierno que heredamos y que queremos construir un mundo en el que las mujeres tengan los mismos derechos y oportunidades que los hombres. Un mundo más justo. En el que los hombres y las mujeres podamos decidir nuestras vidas.

Un mundo en el que las mujeres puedan caminar por las calles libres de violencia. Un mundo en el que las mujeres puedan mantener a raya a los machos. Que puedan denunciar y tener todo el apoyo de sus familias, amigos, oficinas y su Estado. De su PDH, de sus policías, de su Ministerio Público y sus jueces. De sus periódicos y sus iglesias. De sus países. De las mujeres y hombres con los que comparten esta vida.

Por eso necesitamos poner toda nuestra energía para que esto se revierta. Para que en Guatemala y en América Latina las mujeres puedan ser humanos. Puedan vivir en paz, puedan ser libres, puedan tomar decisiones, puedan ser plenas.

Y así empezaremos a cambiar el mundo.

Martín Rodríguez Pellecer
/

Es el director y CEO de Nómada. Es guatemalteco, perseverante y alegre. Empezó en el periodismo en 2001 en cartas de lectores. En 2011 fundó Plaza Pública para la URL, y en 2014, Nómada. Estudió una licenciatura en la UFM y una maestría en Estudios Latinoamericanos en la UAM. Fue finalista del premio FNPI en 2013 y 2017. Ganó el premio nacional de periodismo en 2004 y 2017. Es políglota y feminista. @Revolufashion


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    Sergio Velázquez /

    08/07/2018 11:04 PM

    Desde mi punto de vista. Usar la palabra femicidio es sexista el 80 por ciento de homicidios son cometidos contra hombres por eso debemos dejar de usar la palabra femicidio y usar homicidio para ser incluyentes. porque la vida de un hombre y de una mujer valen igual.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Pablo mazariegos /

    07/05/2018 5:14 PM

    Nunca habia leido algo con tanta manipulacion. que verguenza de articulo. Por gente como este tipo es que este movimiento de odio y desigualdad ahora es tan fuerte. Si quieren ver el mundo arder sigan adelante con mentalidades como estas que yo ya ni se que decir, hoy me voy a dormir sin fe en la humanidad.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Rony /

      20/10/2018 5:28 AM

      Totalmente de acuerdo con usted...!!!

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Franco Guareschi /

    09/10/2017 2:16 PM

    Todo lo que díces es una estupidez que justifica el trato desigual hacia el hombre dándole superioridad a la mujer. No, una mujer asesinada no es mas grave que un hombre asesinado. Sí consideras que el problema es que hay violencia generalizada contra la mujer, entonces el mal generalizado es que NO SE HACE JUSTICIA (ya que el maltrato físico y, en grado alto, psicológico, ES ILEGAL) y que las mujeres que están en relaciones violentas no se animan a decidir por sí mismas abandonar dicha relación. Lo que implica decir que no es violencia sistemática, no tenemos leyes misóginas ni trato desigual ante la ley, tenemos corruptos en el poder, que hay que identificar individualmente y escrachar uno por uno. La sociedad de hoy no apoya el machismo ni legitima la violencia domestica y simplemente criticar a la sociedad es un recurso poco digno y poco útil para algo más que para lloriquear. Tú mismo lo dijiste: "El mundo está hecho de lógicas que dan legitimidad". Tu soberbia intelectual es repugnante, si hay un enemigo del real feminismo, ese eres tu y todos los que dicen hablar en nombre de la igualdad legitimando la desigualdad. Me das asco y vergüenza ajena.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Dane /

    06/04/2016 9:43 AM

    En cierto grado estoy de acuerdo pero también me retrograda el asegurar que si un hombre se dedique solamente a lo que debe hacer no le pasará nada. Hay hombres que son violentados de manera económica y psicológica por mujeres. Y también han habido mujeres que matan a sus esposos por qué ya no dejaron que se les violentará de alguna forma. Decir que el feminicio es peor no es verdad. Creo depende de cada caso y la razón del mismo. Mujeres también han muerto por peleas, o por "cosas de hombres" según el artículo lo hace ver. La igualdad significa que si a un hombre le dan cadena perpetua por asesinar a su esposa a una mujer se le debe dar la misma condena por el mismo caso. No como ahora que si mucho son 15 años y como mujer se aprovechan de ser "sexo débil" alegar maltrato y tu condena se reduce aún más. Si un hombre alega eso recibe burlas.

    Para mí eso es igualdad de género.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    kimmy /

    04/03/2016 6:26 PM

    No, asi tampoco vas a follar.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Daniel Sánchez /

    29/02/2016 9:48 AM

    Es alentador encontrar páginas como estás donde a aquellos que pensamos de ese mismo modo sentimos que no estamos solos en esta lucha, soy de Manta una cuidad turística y Costera del Ecuador, por cuestiones culturales y comportamientos que se han heredados años atrás años se vive el mismo entorno en mi País que lo que acabo de leer en esta página, considero que aparte de la leyes hay que poder cambiar esa cultura o eso heredado, este año comienzo una campaña en uno de los colegios de mi ciudad con estos temas, porque no es sólo la ley que castigue, si no cambiar la mentalidad de las personas así no habría necesidad de castigar, claro está que es una tarea muy dura, pero por algo debemos comenzar.
    Saludos y felicitaciones por su iniciativa.

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

    Estuardo /

    29/12/2015 3:30 PM

    Lo siento, pero los asesinos de pilotos de camionetas van a ser investigados mucho despues de aquel que mato a una mujer?? Los hijos del panadero tendran q esperar a que se le haga justicia por su padre asesinado por no pagar la extorsion ya que hay otro asesino mas importante q mato a una mujer. Vaya estupidez de articulo, de por si las leyes en guatemala en cuestion de un divorcio, ya la mujer sale favorecida, ahora para las leyes penales resulta q el hombre por ser mas tosco se la tiene que jugar el solo contra toda esa cantidad de enfermos y asesinos q encontramos en la calle, de vdd q el feminismo es el movimiento mas hipocrita y de doble moral que existe en el mundo (dejando a un lado a los malnacidos politicos), solo en este articulo pronunciaste como 3 incoehrencias

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

      Lic. Lemus Cruz /

      06/04/2016 3:16 PM

      Para tu información los tribunales de felicísimo son diferentes que los de los delitos comunes. Además el ministerio público se organizas por fiscalías, y la fiscalía del crimen organizado va a seguir haciendo su trabajo mientras que la fiscalía de violencia contra la mujer seguirá haciendo el suyo. En este país hay muchas prioridades. Si hay justicia va a haber para todos y si hay impunidad va a haber para todos. Trata de abrir tu mente y pues incoherente solo es el hecho de no ser capaz de tolerar otra opiniones. Buen día.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Franz /

    03/12/2015 6:17 AM

    Evidentemente estas confundiendo dos conceptos importantes. Estas argumentando una cosa y llegando a una conclusion diferente. Mientras que con tus argumentos defiendes que los asesinatos por violencia de genero deben ser mas penados que otros tipos de asesinatos, lo cual es perfectamente razonable, tu conclusion es la de que los asesinatos a mujeres deben ser mas penados que los asesinatos a hombres.
    Tus argumentos son muy validos, pero no llegan a la conclusion que tu estas defendiendo. Hablas de igualdad, pero no la aplicas. Si queremos una sociedad mas justa, tendremos que luchar mas fuerte contra la violencia de genero, y ahi estamos de acuerdo, pero tendremos que hacerlo de forma independiente al colectivo al que pertenece la victima, sea mujer o hombre, heterosexual u homosexual, negro o blanco.
    Dices "la violencia que sufrimos los hombres no es comparable con la violencia que sufren las mujeres, los niños y los gays". Lo cierto es que no existe algo tal como "la violencia que sufrimos los hombres" o "la violencia que sufren las mujeres". Cada hombre o mujer, cada persona, sufre una violencia diferente, y habra que dar apoyo y ayudar a esa persona en funcion de esa violencia, no en funcion de su sexo.
    Es cierto que debido a nuestra historia existe un mayor porcentaje de violencia contra mujeres que hay que erradicar. Pero lo que no podemos olvidar es que la violencia domestica contra hombres tambien existe, y estos hombres estan, si cabe, en una situacion aun peor que las mujeres, ya que tienen menos medios y menos apoyo social para salir de esa situacion.
    Si seguimos juzgando a la gente por el colectivo al que pertenecen y no por quienes son como individuos, seguiremos cayendo en errores como el racismo o la xenofobia.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Quzzaq /

    30/11/2015 5:44 PM

    Yo creo que estas equivocado con tu nota, la lógica jurisdiccional y de derechos humanos y lo que en todo el mundo se busca, es muy clara, igualdad! y las leyes estan yendo por buen camino en ese sentido.
    Ahora pasando al problema en si mismo, basta un poco de sentido común para saber que aun con penas mas fuertes para los feminicidios (palabra que no debería existir por cierto) estos no dejarian de existir o se reducirian muy poco ademas de que se podria pasar a otro tipo de acciones, en otras palabras solo estarias redirigiendo todo y tendrias basicamente el mismo resultado.

    El problema de los feminicidios a diferencia de lo que usted plantea no son las leyes, si no la sociedad, simple, si educas mejor a la sociedad en valores de igualdad y respeto entre hombres y mujeres (por que hay mujeres que cometen el mismo tipo de actos vs hombres pero en menor escala) no tienes que hacer leyes mas duras para nadie, asi de simple, cambiar las leyes para que el hombre se vea mas afectado es lo contrario a la igualdad, es tratar de sustituir el patriarcado con un matriarcado, eso no es igualdad.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Franco Guareschi /

      09/10/2017 2:39 PM

      %100 De acuerdo!

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    León /

    29/11/2015 5:49 PM

    Agradezco que haya compartido el artículo, aporta algo en torno a la realidad a través de la historia, llegando al día a día. Por ejemplo, es apenas obvio que es justo castigar la violación sin distinción de si es cometida dentro de una relación de pareja. Tiene unas pocas imprecisiones como desconocer que los 'gays' también son hombres.
    Excelente que este artículo permite distinguir con claridad entre feminismo y equidad de género: puesto que el feminismo dice buscar que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres, mientras que la equidad de género busca que además de las mujeres, los hombres también nos podamos liberar del sistema de creencias y de valores que hace posible las injusticias que el artículo menciona y también liberarnos de aquellas injusticias que son dirigidas hacia los hombres por este sistema machista; además esto en contraposición a los privilegios que el feminismo está otorgando al género femenino, como por ejemplo la mencionada ley que castiga el feminicidio; y en contravía de los pocos privilegios que da el sistema machista a las mujeres como por ejemplo algo que atraviesa la vida familiar como el asunto de la patria potestad. Aquello apuntando a superar esas barreras, prejuicios y sesgos de género y no solo eso: pues este 'sistema' destruye no solo a seres humanos, sino que también tiene muchos elementos que van contra la vida misma. Ejemplo de ello son aquellas disputas bélicas motivadas por sistemas de creencias monoteístas patriarcales para someter a las personas, también movidas por intereses económicos que además atentan contra de la vida de los ecosistemas y en general de la vida en la tierra, pues el negocio del combustible fósil es muy dañino en general (las guerras de oriente medio y la implementación de la extracción por medio del fracking son muestra de ello); otro ejemplo es el negocio de la carne que de manera exacerbada hace pasar una vida horrible a millones de seres que poseen inteligencia y conciencia (el manifiesto de Cambridge elaborado por un equipo de científicos altamente calificado anuncia que muchos de los animales no humanos poseen conciencia), etc.
    El llamado que ahora hago es para que las personas hagamos un balance saludable entre feminidad y masculinidad, apuntando a retomar sanos valores y prácticas femeninas como la ternura, el amor por la tierra y la solidaridad, en vez de seguir apuntando a un mundo en el que las mujeres se contaminen de los valores disfuncionales que ha generado el patriarcado. Un ejemplo es que en vez de cacarear el derecho de las mujeres a abortar o el posible derecho de los hombres a abortar o a renunciar a la paternidad, es preferible construir relaciones sanas en las que se tenga una mayor responsabilidad en cuanto a la natalidad, es mejor en dado caso no quedar en embarazo que armarse líos tan lejanos del amor y el bienestar. Propongo algo así como reconciliar a la diosa y al dios, al yin y al yang, al padre y a la madre. Reitero la gratitud por dedicar algo de su tiempo en comunicar sobre este importante tema.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!







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