¿Por qué siguen politizando el tema del aborto?

El proceso de reestructuración que todos queremos alcanzar desde que surgió el movimiento social en abril tiene que abordarse a partir de las causas más profundas y estructurales. El aborto, la segunda causa de ingreso a los hospitales después del parto normal, sigue siendo politizado y su penalización genera barreras legales y sociales.

n789 Opinión P369
Esta es una opinión

Jimmy Morales y sus simpatizantes en Amatitlán.

Foto: Carlos Sebastián

Mi interés por escribir nuevamente sobre el aborto surgió luego de leer que Jimmy Morales, uno de los dos candidatos presidenciales que pasaron a segunda vuelta, declaró en una entrevista que no aceptaba el aborto, el matrimonio gay ni la legalización de la marihuana.

Su respuesta fue corta y evasiva. Se fundamentaba en que “no es propicio para el pensamiento guatemalteco”. Y es entonces cuando me pregunto, ¿a qué “pensamiento guatemalteco” se refiere? ¿Quién ha definido los parámetros que lo caracterizan? ¿La religión, las personas mismas, la moral, la ignorancia, los prejuicios, o la suma de todos esos factores?

Cuesta creer que un candidato, teniendo la posibilidad de promover derechos humanos, niegue temas tan importantes que afectan a miles de mujeres del área urbana y rural. Su negación rotunda a tratar el tema del aborto se justificó con el pensamiento convencional. Pero no se debe generalizar a toda la población en un mismo pensamiento: no todos estamos en contra del aborto, no todos pensamos igual en Guatemala. Estamos lejos de hacerlo.

Los prejuicios con los que crecemos y los que nosotros mismos formamos influyen de manera negativa en la práctica del aborto; sin embargo, podemos trabajar para eliminarlos. Aun así me parece que el rol del Estado y la responsabilidad que tiene al momento de crear reformas de ley que protejan a la mujer en cuanto a derechos sexuales y reproductivos es fundamental, pero se sigue poniendo en un segundo plano y no se le da prioridad. Al dejar de lado esta responsabilidad se intenta tapar el sol con un dedo.

Cuesta también creer que su posicionamiento frente al aborto no esté influenciado por sus creencias religiosas. Morales se define como “cristiano evangélico”, diciendo que su fe estuvo formada en la Iglesia bautista y que cree en la libertad de conciencia. Sí, cada quién tiene la libertad de creer en la religión con la que más se identifica, pero todos sabemos que las religiones, como tales, no apoyan el aborto. Y este tema no debería de ser visto desde la perspectiva religiosa si no desde el punto de vista de los derechos sexuales y de reproducción. Ahora que el Papa Francisco aclaró que se perdona a las mujeres que han abortado, ¿cambiará en algo el prejuicio religioso tradicional?
¿Será Jimmy Morales uno de los ciudadanos que también tiene este “pensamiento guatemalteco” que no es propicio para despenalizar el aborto?

Guatemala es un Estado laico y ver que un posible presidente no vaya a legalizar el aborto por creencias religiosas es retroceder cien pasos en el proceso de desarrollo social. Podré estar equivocada. Habría que preguntarle a Jimmy Morales sus argumentos específicos y no conformarnos con una frase vaga como respuesta. Su respuesta deja mucho qué desear y sigue colocando la práctica del aborto en la gama de aquello que es inconcebible tratar porque, según el candidato, al igual que aprobar el matrimonio de personas del mismo sexo “generaría desorden social”.

Idealmente, el aborto debería ser tratado bajo tres criterios: salud pública, derechos humanos y justicia social. Sin embargo, la sola palabra “aborto” ya incluye el estigma moral que genera que las mismas mujeres que han abortado tengan sentimientos viscerales de rechazo, vergüenza e irrespeto. Ese es el resultado de la falta de acceso a derechos sexuales y reproductivos, pero también de los estigmas morales y los prejuicios que solo existen en nuestra cabeza.

Según datos del Centro Nacional de Epidemiología, de enero a marzo de este año hubo 571 embarazos en niñas ladinas, mayas, xincas y de otras etnias. El grupo que presenta la mayor cantidad de embarazos es de 13 años, y las áreas en donde predominaban tales casos fueron Alta Verapaz, Huehuetenango, San Marcos y Petén. Otras variables deben tomarse en consideración, como las culturales y sociales, junto con los factores de riesgo. Sin embargo, se puede llegar a las siguientes conclusiones: las causas estructurales de tales datos remiten a que los derechos sexuales y reproductivos están restringidos para las mujeres y que las leyes respecto a este tema son –de entrada– restrictivas.

¿Sabrán las mujeres de Alta Verapaz, Huehuetenango, San Marcos y Petén Sur Occidente cuáles son sus derechos sexuales? ¿Ha creado el Estado espacios y leyes que incidan políticamente para siquiera considerar la idea de que como mujeres tenemos derechos reproductivos que se nos confieren solo por el simple hecho de que somos humanas?

Es lamentable que las mujeres que pertenecen a las poblaciones más vulnerables, menos atendidas y con más pobreza en el país no sepan cuáles son sus derechos sexuales, que no tengan un respaldo del Estado si quieren acudir a prácticas médicas sanas para abortar, sin ser estigmatizadas por la sociedad. La doble moral también es evidente: nadie estigmatizaría a un hombre que obligara a su pareja a practicar un aborto.

Se tienen que buscar soluciones viables. Por ejemplo, el doctor Aníbal Faúndes, profesor de obstetricia en la Universidad Estatal de Campinas, en São Paulo, Brasil, comenzó a difundir la nueva guía de la Organización Mundial de la Salud “Aborto seguro: guía técnica y de políticas para Sistemas de Salud”. Junto a los miembros de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) promovió proyectos en 43 países cuyos planes de acción buscaban disminuir las tasas de aborto inseguro con apoyo gubernamental, profesionales de la salud y organizaciones locales e internacionales: “La intervención se centra en lograr cuatro objetivos principales: evitar embarazos no intencionales; mejorar el acceso a los servicios de aborto seguro y legal; mejorar la calidad de la atención postaborto; y evitar repetidos abortos mediante la consejería y prestación de servicios de anticoncepción postaborto”.

Por lo tanto, se debe trabajar de igual forma en la despenalización moral para que los profesionales de la salud trabajen con ética profesional, porque todavía existe violencia institucional en donde los mismos médicos juzgan a sus pacientes que quieren abortar y no les dan acceso a los recursos que necesitan.

Tuve la oportunidad de conversar con Linda Valenzuela, médica y obstetra que trabaja en crear programas de salud sexual y reproductiva en áreas rurales, y le pregunté si existe alguna posibilidad de concientizar a los profesionales de la salud para reducir la violencia institucional y mejorar la calidad de atención y postaborto. Aunque su respuesta fue simple, fue también muy humana: “Si les enseñamos programas que los sensibilicen y si les damos información, vamos a dejar de ver a la mujer como algo más que un útero que hay que limpiar. En todo caso, sí hay esperanza”.

La combinación de servicios, educación y la incidencia política pueden influir en el ambiente social y legal relacionado a los derechos sexuales de las mujeres.

¿Conocía usted, señor Morales, este otro “pensamiento guatemalteco” que sí va “acorde” a la despenalización del aborto?

Valeria Rohrmoser
/

Estudiante trilingüe de psicología de medio tiempo, a veces maestra de inglés y escritora de tiempo completo. Me gusta cuestionar, proponer, rebuscar y analizar todo lo que se pueda modificar. Sí sueño y sé que existe un lugar en el tiempo en el que Guatemala va a ser mejor. Escribo porque es mi manera más cercana de ser libre; de pensamiento, y de corazón.


Anuncio

Hay Mucho Más

No te perdás las últimas publicaciones de Nómada

¡Gracias por suscribirte!

(Revisá tu correo y confirmá tu suscripción)

A qué hora te gustaría recibirlo:

Te gustaría recibir sobre:

¡Gracias!


Con qué frecuencia te gustaría recibirnos:

¡Gracias!


Anuncio

27

COMENTARIOS

RESPUESTAS

INGRESA UN MENSAJE.

INGRESA TU NOMBRE.

INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO.

INGRESA UN CORREO ELECTRÓNICO VÁLIDO.

*

    Enrique Noriega /

    12/10/2015 1:36 PM

    Pretendiendo responder la pregunta que le da el título al artículo, puedo decir que el aborto se politiza porque es un tema de ideología y la ideología es un tema de política. Estar a favor del aborto es una postura progresista y estar en contra es una postura conservadora. Es evidente que el pensamiento de la enorme mayoría de guatemaltecos es conservador, religioso y discriminador. ¿Cómo puede ser esto un tema en la discusión político-electoral? Fácil, un candidato pretende acaparar tantos votos como sea posible y se va por el pensamiento mayoritario, por eso se pronunció en contra del matrimonio entre personas homosexuales, la legalización de la marihuana y a favor de la pena de muerte. Lamentablemente Jimmy Morales tiene razón en que este tema no es propicio para el pensamiento guatemalteco, ¿por qué? Porque nuestra sociedad aún no está lista para discutir estos temas, esto se hace evidente cuando aún tenemos que debatir sobre si la desigualdad de género existe o no (aún hay muchos que la niegan, tremendo), si debemos separar la iglesia y el Estado o no, o sobre la pena de muerte cuando la mayoría de países la han dejado atrás. También se hace evidente en los comentarios de este artículo donde inclusive hay gente que te insulta por tener una opinión a favor del aborto. Lamentable.

    Por eso mismo estos temas quedarán rezagados por un buen tiempo, ya que cambiar el pensamiento de las mayorías tomará mucho tiempo y un diputado seguramente se pensará dos veces proponer este tema o apoyarlo si le puede costar la reelección.

    Pd: La Constitución Política de la República de Guatemala afirma que el Estado protege la vida desde su concepción, pero no especifica en qué momento es la concepción y eso es un debate legal que ha perdurado por años.

    ¡Saludos!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Alexis maldonado /

    11/10/2015 1:05 PM

    Que gente mas idiota e ignorante! El derecho de la mujer de seguir con un embarazo no deseado es de ELLA solamente, y no le incumbe a nadie más. Es ella quien debe dar a luz, criarlo y darle todo lo que el futuro niño necesite, y de ningún imbecil entrometido más! No es invento mío, ni mi punto de vista personal. Es el derecho de toda mujer, reconocido como derecho humano. las Naciones Unidas lo reconoce, y Guatemala debe cambiar su constitución, así de simple. Lose países del primer mundo lo reconocen y le den ese derecho a la mujer. La mujer ha experimentado un cambio para bien. Quienes piensan que otros deben respetar sus creencias son unos ignorantes. Lean, edúquense! Por eso Guatemala está como está, llena de religiosos sexistas.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    JUAN FRANCISCO /

    08/10/2015 3:48 PM

    Seguí escribiendo Valeria sobre el aborto, aquí estaremos muchos para defender a los no nacidos y promover la persecución penal contra vos por estar promoviendo un delito penado con cárcel.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Arkel Alvarez /

    08/10/2015 2:27 PM

    ARTICULO 3o.- Derecho a la vida. El estado garantiza y protege la vida humana desde su concepción, así como la integridad y la seguridad de la persona. - CONSTITUCION POLITICA DE LA REPUBLICA DE GUATEMALA

    --protege la vida humana desde su concepción-- La constitución no permite el aborto, a menos que se modifique, porque Jimmy? esto es un tema que mas atañe al congreso y a una consulta popular, no?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Juan Ramos /

    08/10/2015 7:55 AM

    Tal vez la pregunta debería de ser por qué seguir insistiendo en el asesinato de los indefensos? ¿Será por un compromiso comercial con Fundación Hivos?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    María Eugenia Riveiro /

    07/10/2015 4:45 PM

    Más allá de.creer que el aborto es un prejuicio moraly social del que no se quiere hablar, y que "no es propició" para nuestro pensamiento hay otro punto claro y legal que se plasma en la Constitución Política de la República de Guatemala, léala, pues defiende la vida desde su concepción o desde antes de nacer, considerando desde ya a ese ser,.cigoto,.embrión, feto como quiera llamarle con tal de disfrazar que es una persona. Entonces, antes de que suceda lo que usted dice habría que reformarse. Además debiera informarse que Guatemala acepta el aborto terapéutico cuando el no nacido represente peligro para ambos o la madre. Imagino usted ha de llevarse por las nuevas tendencias de esas mujeres que andan por ahí de irresponsables creyendo que las.consecuencias de sus acciones se solucionan abortando. Supongo ha de ser una mujer que no ha tenido la dicha de tener un hijo, en un par de semanas se escucha el latir de su corazón más fuerte de lo que sonaría su cabeza si le hiciera toc,.toc. Saludos.
    P.D. me ha decepcionado.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    JUAN FRANCISCO /

    06/10/2015 5:44 PM

    Que alegría ver que muchísisisisisia gente de Guate esta en contra del asesinato sea legal o no de los más indefensos no nacidos. Guate despertó no solo en lo ciudadano si no también en el de
    los derechos fundamentales y ya no se traga tan fácilmente las nefastas ideologías de género y de anticoncepción.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Waleska Samayoa /

    06/10/2015 10:17 AM

    Descaro el suyo de hablar de derechos humanos cuando pide que se viole el más importante de todos, que es EL DERECHO DE LA VIDA... si no hay vida de que sirven los derechos? Estar fuera del vientre materno no hace que alguien sea más persona, lo hace su código genético, el cual lo tiene desde el momento de la concepción, un código genético diferente al de la madre. De gracias que el pensar no nos hace persona, porque usted ya no estaría! Además, Si el feto o embrión que tiene una mujer en su vientre no es humano, entonces de que especie es? Desde siempre las mujeres hemos dado a luz a personas... al menos que usted crea que su mama no dio a luz a una persona. No es religión, es biologia, estudie!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    JUAN FRANCISCO /

    05/10/2015 11:14 PM

    Capisco valeria? más claro no canta un gallo: aborto es asesinato de indefensos por lo tanto respeta lo que tu bella madre hizo con vos: permitio darte vida para que la vivas con intensidad, es tiempo de rectificar todos nos equivocamos grueso pero podemos cambiar

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Luis /

    05/10/2015 2:52 PM

    En este caso es muy sencillo llegar a la respuesta, sin caer en prejuicios religiosos, morales, políticos o idealistas. Es algo así como un algoritmo:

    Persona = Derechos desde su concepción (fecundación)

    Asesinato = El asesinato es un delito contra el bien jurídico de la vida de una persona física, de carácter muy específico, que consiste en matar a una persona incurriendo en ciertas circunstancias agravantes, tales como la alevosía, la premeditación, el precio, la recompensa o promesa remuneratoria y el ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido. Es un tipo de homicidio cualificado. (Wikipedia)

    Aborto = Asesinato de feto o embrión.

    El asesinato de una persona es penada por la ley.

    No sé que tan difícil de comprender sea eso, independientemente de las causas y particularidades de cada caso.

    Saludos,

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!







Notas más leídas




Secciones