¿Te molesta ver series y ser feminista? No estás sola

A veces mientras veo series de televisión siento que, como decía mi abuelita, estoy “cogiendo el palo por el lado cagado”. ¿Por qué no puedo ser feliz con un producto televisivo sin buscarle qué tiene de malo? Recuerdo los años en los que estaba más desinformada respecto al feminismo; eran épocas en las que podía disfrutar de la televisión sin encontrarle defectos a todo. Pero entre más leo, entre más aprendo y entre más escucho las voces de otras feministas, más difícil es disfrutar sin mente, sin analizarlo todo.

Volcánica P369 volcanica

Big Bang Theory.

Foto: Enciclomedios

La vida sería mucho más fácil si en mi cerebro existiera un interruptor feminista que pudiera apagar al ver televisión. Pero como varios neurólogos me han explicado con tono irritado de voz, eso no existe ni se puede hacer. Y como no puedo pasar toda mi vida odiando todo lo que veo, tuve que encontrar la forma de existir en paz como persona adicta a las series de televisión y como persona feminista.

Me pasó lo mismo que cuando aprendí cosas técnicas sobre narración y sobre estructura de guión: veía personajes mal construidos y diálogos llenos de clichés por todos lados. Pero con el tiempo, vi ese conocimiento como una ventaja, así como ahora veo mi feminismo como una ventaja. Que siempre vea televisión con un lente crítico significa que cuando disfruto algo, entiendo por qué lo estoy disfrutando tanto.

Pero a mucha gente no le gustan las críticas. Hacer una crítica feminista (o cualquier crítica), es como si les escupieras en la cara. “Si atacas mi amada Stranger Things, me estás atacando a mí”, parecen decir.

En un video del canal de YouTube de AsapSCIENCE, explican que, cuando opinamos algo en las redes sociales, nuestros cerebros liberan dopamina.

 

La cantidad liberada de esta hormona encargada de hacernos sentir bien es mayor cuando hablamos de nosotros mismos que cuando oímos a los demás. Estamos todo el día diciendo “yo, yo, yo, pienso, pienso, pienso”. Por eso, cuando encontramos una opinión distinta a la nuestra, sentimos que es un ataque personal a nuestros sentimientos y a nuestro cerebro.

Aunque a veces creamos que somos el centro del mundo, es importante que recordemos que las críticas a un producto audiovisual no son acerca de nosotros. No somos malas personas si nos gusta una serie problemática. Si aman The Big Bang Theory, no son ustedes los que están siendo atacados cuando alguien critica la misoginia de la serie. La persona que hizo la crítica no les está diciendo “machistas de mierda” por reírse de lo que dice Sheldon, pero sí busca que reflexionen y se pregunten si tal vez esos chistes facilistas tienen un trasfondo de masculinidad tóxica.

 

El criticismo de medios audiovisuales no existe para hacernos sentir mejor respecto a las cosas que nos gustan y darnos estrellitas porque somos buenas personas. Existe para que veamos patrones en las series de televisión y los analicemos dentro del contexto en el que vivimos.

Como podrán ver, soy una intensa que habla de y piensa en televisión todo el día. Es algo que me tomo muy en serio. Tal vez ustedes piensen: “¿Por qué te lo tomas tan en serio, Juliana? Son solo series de televisión, relájate”. Mi respuesta a eso es: si la televisión es una pendejada, ¿entonces por qué se enojan cuando les critico una serie? Si tomarse las series en serio es una idiotez, entonces no peleen cada vez que alguien dice “tu serie favorita tiene defectos, discutámoslos”.

Exaltemos lo bueno de las series que nos gustan y reconozcamos lo malo. Eso es lo que planeo hacer en esta columna. Admitir que hay aspectos problemáticos en las cosas que amamos nos hace mejores fans.

Sí, tal vez algunas de sus series favoritas les dejarán de gustar tanto cuando analicen sus defectos, pero les prometo que con el tiempo van a dejar de fantasear con apagar el interruptor feminista y llegará un día en el que sentirán tanto orgullo al fijarse en cosas que años atrás no habrían notado, que su cerebro liberará deliciosas cantidades de dopamina como premio a su progreso.

Juliana Abaúnza
/

Lleva varios años escribiendo sobre series de televisión y cine para revistas como Diners, Shock y Bacánika. Vive en Bogotá y es capaz de identificar la temporada según el corte de pelo de Buffy.


Anuncio

Hay Mucho Más

No te perdás las últimas publicaciones de Nómada

¡Gracias por suscribirte!

(Revisá tu correo y confirmá tu suscripción)

A qué hora te gustaría recibirlo:

Te gustaría recibir sobre:

¡Gracias!


Con qué frecuencia te gustaría recibirnos:

¡Gracias!


Anuncio

8

COMENTARIOS

RESPUESTAS

INGRESA UN MENSAJE.

INGRESA TU NOMBRE.

INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO.

INGRESA UN CORREO ELECTRÓNICO VÁLIDO.

*

    Oscarin /

    06/11/2017 2:23 PM

    Uno puede ser no feminista y aún así hacer críticas a las series :P

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

    alfonso villacorta /

    04/11/2017 10:22 PM

    un artículo muy bueno para 1960-1980 cuando la televisión era el dictador, pero ahora las opciones son tan ilimitadas que hablar de series de televisión es similar a hablar de colección de sellos postales, conseguir partituras para piano donde don julián paniagua, lo difícil de tejer con dos agujas o el gusto por las radionovelas
    claro que hay gustos y adicciones y el romanticismo por un chiste de la pequeña lulú, archie o supermán son tan válidos como por los de hermelinda, memín o chanoc es el mismo que por series llamadas de televisión

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

    Cesar A. /

    04/11/2017 9:41 AM

    Excelente leer que el 'switch' del feminismo se puede apagar, ojalá fuese para siempre y se cambie por ideas reales de igualdad y no de búsqueda de privilegios.

    ¡Ay no!

    5

    ¡Nítido!

    Alguien Alguito /

    03/11/2017 8:23 PM

    Asquito.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    JENNY JARAMILLO /

    03/11/2017 4:01 PM

    Sí, a mí también me está pasando eso, no sólo con las series, con las.películas también. Con algunas soy (lo confieso) "bad feminist" porque tienen sus vainas machistas, pero me siguen gustando. Lo importante, creo yo, es notarlo.
    Besitos.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    PAPAZOPAPAZ /

    03/11/2017 12:48 PM

    "Exaltemos lo bueno de las series que nos gustan y reconozcamos lo malo. Eso es lo que planeo hacer en esta columna. Admitir que hay aspectos problemáticos en las cosas que amamos nos hace mejores fans."

    Excelente francamente excelente es una postura bastante objetiva. Reconocer TANTO lo bueno como lo malo en verdad fijas altas epectativas con el parrafo anterior.

    " ¿Por qué no puedo ser feliz con un producto televisivo sin buscarle qué tiene de malo? "

    Podrias decir que eres menos y menos feliz estudias más y más el feminismo??

    me llamó mucho la atención la fotografía que usaste ya que la chica rubia de la foto (Kaley Cuoco) fue obligada por las feministas a disculparse por decir que no se considera feminista y que ama cocinar para su esposo.

    lo que es igual a decir que las feministas presionan por que las mujeres escojan cualquier cosa que quieran ser o hacer excepto ser amas de casa por elección.

    Éxitos.

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

    Gloria Edith Jaramillo /

    03/11/2017 12:25 PM

    De acuerdo con tu planteamiento, Juli. Con los años he aprendido a buscar el famoso "término medio" en todo lo que oigo, veo o leo. Es así como una disfruta verdaderamente los programas y lecturas favoritos, sin llegar a extremos ni sentimientos de culpa.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Sandra Suárez /

    03/11/2017 12:20 PM

    ¡Me encantó! Feliz primera columna

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



Notas más leídas




Secciones