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Todo sobre Sandra: los mitos, los pobres, el narco y más

Sandra Torres quiere gobernar. O volver a gobernar, todo depende de cómo se vea la historia. Lo hará en medio de una campaña en la que volverá a verse la ‘sandrofobia’, el cariño que despierta entre sus seguidores y el fantasma del financiamiento electoral ilícito.

Entender la política Elecciones Guatemala 2019 P369 Sandra Torres UNE

Sandra Torres

Ilustración: Diego Orellana

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No hay otra candidata corriendo por la presidencia que tenga más experiencia en la política guatemalteca que Sandra Torres. En más de 20 años de carrera recorrió todas las esquinas del país y ha organizado cinco campañas: una que perdió por poco, en 2003, y otra exitosa, en 2007, ambas junto a Álvaro Colom, a quien propuso fundar la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) allá por el año 2000, con quien se casó, con quien ganó la Presidencia, co-gobernó y de quien se divorció. Y otras tres campañas más, de ella como presidenciable, en 2011, 2015 y ahora, en 2019.

Por eso Sandra Torres conoce Guatemala. Y Guatemala conoce a Sandra Torres. Y por eso, también, es raro que alguien no tenga una opinión sobre ella. Pero es sin puntos medios. La detestan o la aman. Esos dos extremos son los que moldean la imagen de la candidata de la UNE que lidera las encuestas, y que ahora juegan a su favor o en su contra en su tercer intento por ser la primera mujer presidenta de este país centroamericano.

1. La sandrofobia y ¿el monstruo?

En Guatemala existe una palabra que conceptualiza la aversión a Sandra Torres. La ‘sandrofobia’. Ella ha dicho que es producto de la molestia que generó entre los sectores más poderosos la redistribución del ingreso durante el gobierno de la UNE (2008-2012) y que se instaló a través de los medios de comunicación. Pero hay una explicación más compleja para ese fenómeno.

Las críticas en su contra empezaron en el 2008, cuando el entonces presidente –y su entonces esposo– Álvaro Colom creó el Consejo de Cohesión Social y la nombró coordinadora. Con eso, Sandra Torres dejó el tradicional papel decorativo que usualmente tenían las primeras damas y se encargó de la instancia que impulsaría los programas sociales, que fueron la insignia del gobierno que se reivindicó como socialdemócrata.

Los programas más importantes fueron Mi Familia Progresa –dinero para familias pobres rurales, a cambio de que sus hijos e hijas asistieran a clases y a controles médicos–, Bolsa Segura –alimentos básicos para familias pobres en el área urbana–, Comedores Solidarios –que ofrecían comidas a bajo costo en zonas marginales– y Escuelas Abiertas –espacios alternativos de educación y recreación para niños, niñas y adolescentes–.

—Álvaro y Sandra, juntos, dirigían las reuniones del gabinete de gobierno. Él se encargaba de los temas de seguridad y economía. Y ella, de educación, salud y todo lo relacionado con cohesión social. Pero estaba claro que todos teníamos que seguir las órdenes de ella, que era la que regañaba y ponía a todos en cintura—, recuerda un exministro de gobierno.

Aunque había otro hombre fuerte del gobierno, Gustavo Alejos, el financista de campañas, empresario y uno de los encargados “de negocios” durante la administración, como una vez bromeó el presidente Colom. Gustavo Alejos, secretario privado, y Sandra Torres, coordinadora del Consejo de Cohesión, tenían algo que a Colom le faltaba, o que no le gustaba: “estar regañando a la gente”. Así, Sandra Torres y Gustavo Alejos eran los dos ‘vicepresidentes’ de facto; ella para temas sociales y él para temas de infraestructura y economía.

Se decía que la primera dama era quien tomaba las decisiones, la verdadera presidenta. Lo cierto es que era la persona con la imagen más fuerte del gobierno y estaba bajo el foco de la prensa por los señalamientos de corrupción en los programas sociales que estaban a su cargo.

 

Álvaro Colom y Sandra Torres en una actividad pública en San Juan Sacatepéquez, el 23 de junio de 2009.

Álvaro Colom y Sandra Torres en una actividad pública en San Juan Sacatepéquez, el 23 de junio de 2009. Foto: Carlos Sebastián

Acá entran dos mitos.

El primer mito es que los señalamientos de corrupción que decían que estaba robándose el dinero de las transferencias condicionadas, al final no fueron tales. Sí, era gente real la que recibía los beneficios. Eso sí, eran plataformas que muchas veces eran más clientelares que institucionales. Su mérito fue alcanzar el 22% de la población del país, buena parte de quienes viven en pobreza.

En el año electoral, 2011, el ya desaparecido Fondo Nacional para la Paz se convirtió en el organismo presidencial más favorecido por aumentos presupuestarios. Casi Q700 millones ($90 millones), de los que 18% fueron para Bolsas Solidarias, el programa que más dinero recibió, y que era básicamente clientelar, sin condicionantes.

El otro mito es la versión de Sandra Torres. Que estas transferencias condicionadas eran revolucionarias o le quitaban dinero a la élite. Los programas sociales no superaron el 2% del tamaño de la economía, el PIB, y durante el gobierno de la UNE tampoco se aplicó ninguna reforma fiscal significativa. Lo que lograron fue reducir el porcentaje de extrema pobreza, pero no el porcentaje de pobreza.

Además, la sandrofobia desde la élite tiene orígenes añejos, de la guerra (1960-1996). Y tienen mucho de mito y algo de verdad. Se construyó la imagen entre la élite de que Sandra Torres había sido la guerrillera a cargo de vigilar el secuestro de Olga Novella. Estas fueron sus respuestas en la única entrevista que le aceptó a Nómada, en 2015:

—¿Usted tuvo algo que ver en el secuestro que derivó en la muerte de Olga Novella?
—No, y es un buen momento para aclararlo. No tuve nada que ver y eso fue un mito que creó el Partido Patriota hace unas campañas, y me ha ocasionado muchos problemas.

—¿Fue colaboradora de la guerrilla ORPA?
—No, nunca.

—¿Usted tuvo alguna vez un novio guerrillero?
—Sí (y sonríe como quien recuerda a un amor de juventud, allá por los años setenta). Se llamaba Augusto Baldizón. Yo tenía 17 años, cuando empezaba en la universidad, y no sabía que él era guerrillero. No lo sabía.

—¿Cuánto tiempo fueron novios?
—Eh, como seis meses.

(Veinte años después de ese noviazgo, ese guerrillero, que respondía al nombre clandestino de Isaías, fue, en efecto, uno de los organizadores del secuestro de Olga Novella, un secuestro que derivó en la muerte de una de las dueñas de Cementos Progreso, un secuestro que puso en peligro la firma de los Acuerdos de Paz en 1996).

Su reputación ante la élite y la clase media urbana empeoró el 11 de mayo de 2009 con la muerte de Rodrigo Rosenberg. Antes, el abogado corporativo grabó un video asegurando que si moría sería por responsabilidad de Sandra Torres, Álvaro Colom y Gustavo Alejos. A partir de entonces surgió el movimiento conocido como ‘camisas blancas’, integrado principalmente por personas de clase media-alta y alta, que protestaron para exigir la renuncia del todo el Gobierno. A Sandra Torres la llamaron “asesina” y la sandrofobia creció entre los sectores más conservadores de las zonas urbanas. Mientras tanto, en las áreas marginales y el campo aumentaba el apoyo para la primera dama, gracias a los programas sociales.

Finalmente, la CICIG –con base en facturas, grabaciones y transferencias– demostró que Rosenberg planeó su propia muerte y que la cúpula del gobierno de la UNE no tenía la responsabilidad. Pero para entonces ya había una grieta que dividía a los que odiaban y a los que apoyaban a Sandra Torres.

—Tal vez por todo ese clima político tan complicado del 2009, Sandra tenía y tiene un resentimiento contra los ricos o las personas exitosas. Pero al mismo tiempo quiere ser como ellos. No es un asunto ideológico—, dijo una persona que trabajó de cerca con la primera dama.

Quizás por esa contradicción o por su pragmatismo, Sandra Torres a la vez les tiene antipatía y les da la razón en políticas públicas.

Sandra Torres también es empresaria. De la maquila, una industria famosa por cabildear para que puedan pagar un salario mínimo más abajo del mínimo nacional. Una prerrogativa que les fue concedida por el gobierno socialdemócrata de Álvaro Colom y Sandra Torres. Y en 2011, cuando intentaba ganarse el favor de la élite, participó incluso en reuniones sobre desalojos de ocupaciones de campesinos en Alta Verapaz junto a los empresarios Widmann.

Esto no ha permitido que la acepten en el sector empresarial tradicional.

Con la clase media urbana capitalina tampoco ha tenido éxito.

La sandrofobia incrementó cuando intentó ser candidata presidencial en las elecciones de 2011, a pesar de una prohibición constitucional que dice que parientes del presidente en funciones puedan ser candidatos antes de que transcurran 4 años desde el fin del gobierno. Para evadir la prohibición constitucional, pidió el divorcio al presidente Álvaro Colom, una ambición difícil de perdonar para una sociedad tradicional como la guatemalteca. Al final la Corte de Constitucionalidad no le permitió participar con un resultado 7-0.

No es un secreto que el sector privado organizado no confía en Sandra Torres, y viceversa. Pero el sector vio que no sufrió ninguna amenaza seria al establishment con el gobierno de Álvaro Colom y ahora, ante el temor de la posibilidad de que Thelma Aldana sea candidata presidencial con el Movimiento Semilla, los empresarios creen que podrán trabajar sin mayores complicaciones con un nuevo gobierno de la UNE, aunque no sería el escenario ideal.

—La mayoría de los empresarios la tragan, pero no la mastican. Es decir, ya sabe cómo hacer gobierno y puede trabajar, pero no es agradable—, dice una fuente empresarial.

El 14 de enero de 2012, Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, del Partido Patriota, tomaron posesión y formaron un gobierno más próximo al sector empresarial que el de la UNE. Sandra Torres se había quedado sin participación en las elecciones, sin su esposo y sobre todo, sin poder en el Ejecutivo. Pero aún le quedaban su partido y una bancada de 44 diputados en el Congreso, aunque esta podía fragmentarse.

—Se sentía perseguida de una forma enfermiza. Pensaba que la cúpula del PP la iba a destruir por completo. Incluso, para evitar que la pudieran capturar, siguió viviendo en el mismo apartamento que Colom durante casi ocho meses porque él tenía inmunidad del Parlamento Centroamericano como expresidente y la policía no podría entrar en su casa sin un proceso de antejuicio previo. Pero al final no le pasó nada, cuenta una fuente de la UNE.

Sandra Torres tuvo que esperar cuatro años para volver a participar. Pero esos 1,460 días no estuvo de brazos cruzados. Y se dedicó de lleno en fortalecer a su partido, o a recuperarlo de las cenizas y a apropiarse de lo que quedaba.

Trabajó en la provincia haciendo alianzas con líderes comunitarios, buscó nuevos financistas para su campaña de 2015 y buscó acercamientos con Washington. Esta vez consiguió un espacio en la papeleta presidencial, pero no logró quitarse la imagen de ser una representante de “la vieja política”. En la segunda vuelta presidencial perdió estrepitosamente contra Jimmy Morales y los resultados reflejaron la sandrofobia: solo el 15 por ciento de los votos capitalinos fueron para Sandra Torres.

2. ¿La candidata del lado de Dios?

Ahora, como candidata que encabeza las encuestas con 20 por ciento, Sandra Torres despierta miedos, entre sus adversarios y entre sus seguidores. Casi nadie quiere hablar sobre ella en récord; todos piden el anonimato.

Hace cuatro años, estos fueron los adjetivos que recogimos sobre quienes la conocen, sea que la quieran o la detesten. Abrasiva. Abusiva. Déspota. Mandona. Protagonista. Esforzada. Incansable. Entregada. Trabajadora. Excelente. Micro gerencial. Calificativos buenos y malos para decir lo mismo: Sandra Torres trabaja duro. Sandra Torres es dura.

Los círculos políticos próximos a Sandra Torres dicen que no tiene amigas. Y tampoco quiere tener, pues el tiempo libre es escaso para la vida personal. Ella misma solo nombró a tres en una entrevista con Nómada, en 2015, aunque sí se ocupa de sus hijas y sus nietos.

Para tener una mirada balanceada sobre Sandra Torres hay que buscar a Sandra Torres para comprender por qué provoca tantas pasiones, pero Sandra Torres rehúye de las preguntas de Nómada en 2019. Su campaña se negó a compartir dónde estaría en mítines. Y cuando se le cubrió en un mitin, ella se negó a responder preguntas a este periodista.

De igual manera, es en uno de sus mítines en los asentamientos urbanos o en el campo, cerca de las personas que extrañan los programas sociales de la UNE, en donde Sandra Torres, la amada, se siente más a gusto.

 

Sandra Torres durante un mitin en el asentamiento Alioto López en Villa Nueva.

Sandra Torres durante un mitin en el asentamiento Alioto López en Villa Nueva. Foto: Carlos Sebastián

Yésica González tiene 27 años, es madre de tres niñas y espera un hijo más, que nacerá en agosto. Es esposa, ama de casa y vendedora de ropa usada. Vive en la colonia Mario Alioto, en Villa Nueva, en la periferia de la Ciudad de Guatemala, pero a 3.5 kilómetros del prestigioso colegio Liceo Javier en la calzada Aguilar Batres. Ahí, en la colonia Alioto, Yésica González comparte una casa de 3 habitaciones, construida con paredes de block y techo de lámina, con su cuñada y sus dos sobrinos.

“Alioto” es tierra de incertidumbre cada día. No se sabe si habrá agua en las cañerías, cuándo un joven va a ser reclutado por las pandillas o una mujer va a morir estrangulada. O cuándo una familia sin título de propiedad será desalojada de su terreno y tampoco si habrá comida en los hogares. Todo puede pasar.

El viernes 5 de abril Sandra Torres visitó la colonia de Yésica. En un horario laboral y al filo del mediodía, su público principal fueron las amas de casa, niños y niñas, que en alguna medida recuerdan cómo se beneficiaron hace 10 años con los programas Bolsa Segura y Escuelas Abiertas en el gobierno de la UNE.

El equipo de Yang Roca, candidato a alcalde de Villa Nueva por la UNE, instaló una tarima, una mesa y un equipo de sonido para el mitin. Además, contrató a un payaso, un animador y personal para regalar camisetas, gorras y suvenires del partido a las personas que se acercaran a escuchar a Sandra Torres. Incluso, días antes había anunciado dinero para los ganadores. Con regalos, canciones pegadizas y diversión barata se hace campaña en Guatemala. Así consiguieron reunir a unas 200 personas.

Sandra Torres llegó a las 12:14, solo unos minutos tarde. En una campaña electoral, el buen manejo del tiempo es clave para abarcar más territorio. Dos horas antes, a las 10 de la mañana, estaba en un mitin en Amatitlán. Y dos horas después tenía que seguir su recorrido por San Juan Sacatepéquez, Mixco y Chinautla. Cinco eventos en un solo día con discursos improvisados en cada lugar.

Mientras los presentadores introducían a la candidata, Yang Roca le decía a Sandra qué temas debía abordar en su discurso frente a los electores. Ella anotaba a mano, en una hoja de cuaderno, los tópicos más importantes. Así armó un discurso de 20 minutos en los que recordó los logros del Gobierno de la UNE –sin mencionar en una sola ocasión a Álvaro Colom–, prometió revivir el programa de Bolsas Solidarias, generar empleo y combatir la inseguridad y lanzó un par de críticas al gobierno de Jimmy Morales.

—Somos un partido serio y responsable, con un plan de gobierno. Yo no voy a llegar a improvisar. Yo ya sé lo que tengo que hacer desde el primer día de mi gobierno. Y desde mi primer día, mi compromiso es devolverles a ustedes la bolsa solidaria y darles trabajo—, dijo Sandra Torres, desde la tarima.

 

Sandra Torres lee las anotaciones hechas en un papel previo a dar un discurso frente a simpatizantes en Alioto López, Villa Nueva.

Sandra Torres lee las anotaciones hechas en un papel previo a dar un discurso frente a simpatizantes en Alioto López, Villa Nueva. Foto: Carlos Sebastián

También anunció que ya está en pláticas para llevar maquilas a Villa Nueva y que está dispuesta a “sacar al ejército a las calles” para que cuiden a la población; incluso, dijo que reabriría un destacamento militar en el municipio. Después de cada anuncio o frase, la audiencia aplaudía y vitoreaba a Sandra Torres.

—No están solos. Dios está con nosotros y nosotros estamos con ustedes—, gritó la candidata de la UNE.

Yésica González recuerda que la Bolsa Segura era una buena iniciativa. El frijol, arroz y harina de maíz que recibía cada mes le ayudaban a alimentar a su familia, pero reconoce que eso ya no es suficiente. Ahora pide que le ayuden a conseguir un empleo, y uno bien pagado, y que mejore la seguridad en la colonia.

—Si ella queda (como presidenta), ojalá que cumpla lo que está prometiendo. Ya varios han dicho que Dios está de su lado y después se ve cómo caen por corruptos—, dice el ama de casa.

Lejos del mitin, en el Congreso, finalmente alguien que la conoce de cerca accede a hablar para este reportaje.

El diputado Haroldo Quej se integró a la UNE en 2014. Antes estuvo en el PP de Otto Pérez Molina y antes en el FRG de Efraín Ríos Montt. Conoce desde hace cinco años a Sandra Torres y en esta campaña está trabajando de cerca con ella.

Haroldo Quej es el responsable de la Organización Comunitaria y Territorial en la UNE. Su departamento, Alta Verapaz, fue uno de los únicos dos en los que Sandra Torres no perdió en la segunda vuelta de 2015 contra Jimmy Morales. Matiza que conoce poco a Sandra Torres, pero se anima a dar su opinión sobre ella:

—Sin lugar a dudas es una mujer trabajadora y disciplinada. Y creo que algunas personas tienen inconvenientes al tratar con ella porque no están acostumbrados a tener una mujer en puestos de liderazgo.

El diputado Quej dice que la candidata parece sentirse cómoda cuando tiene que relacionarse con las personas de la provincia, especialmente en las comunidades indígenas. “Seguro que la sangre llama”, dice Quej, aunque Sandra Torres tiene poca sangre maya. Nació en Melchor de Mencos, el último pueblo guatemalteco rumbo a Belice, el 5 de octubre de 1955, en años en los que Belice todavía no había decretado su independencia y Guatemala todavía lo consideraba un departamento más. Sandra Torres es de una familia mestiza, y su mamá llegó a ser la alcaldesa del pueblo, con el partido DIA, que se alió en 1999 con la URNG.

3. Buscar millones de financiamiento, cuando se viene de la frontera con Belice

Sandra Torres y Álvaro Colom eran un tándem potente. Rural y urbano. Enérgica y conciliador. Ella de orígenes de clase media, él de orígenes aristocráticos. Ella encargada de construir el partido, él de las relaciones con los poderosos. Así, hasta 2007, Colom podía abrir puertas para reclutar financistas dentro la élite. Gustavo Alejos, Carlos Meany, la familia Dalton. Pero a Sandra Torres eso le cuesta más. Y parece tener un modelo de un gran financista a quien le cede la candidatura a la Vicepresidencia.

En 2011, su efímera candidatura vicepresidencial fue de alguien del círculo de Gustavo Alejos, Roberto Díaz-Durán. Ella negó en récord a Nómada en 2015 que Gustavo Alejos le diera financiamiento, pero una investigación de la CICIG y la FECI del MP demostró que sí la financió hasta bien entrada la campaña de 2015.

En 2015, su candidatura vicepresidencial fue para el empresario Mario Leal, parte de la familia que es dueña del Ingenio Magdalena y de la Ciudad Cayalá. En la conferencia de prensa en la que presentaron al binomio, a él se le escapó un detalle: ¿Cuánto dinero va a aportar a la campaña?, se le preguntó en la conferencia. “US$10 millones. ¿O US$3 millones? ¿Cuál es que es el límite?”. En realidad, no solo dio los US$3 millones del límite legal de entonces, sino que la CICIG y la FECI descubrieron que ambos tenían una cuenta paralela de US$19 millones de financiamiento ilegal para Sandra Torres. La investigación, documentada con cheques, audios y archivos, demostró cómo políticos, empresarios y colaboradores fueron parte de una estructura que ayudó a la UNE a captar millones violando la Ley Electoral y de Partidos Políticos.

Entre 2018 y 2019, la jefa del MP, Consuelo Porras, oportunamente retrasó el expediente de esta investigación de la CICIG y la FECI hasta un día después de que Sandra Torres tuviera inmunidad.

En 2019, Sandra Torres ha buscado otro perfil para vicepresidenciable. Con Gustavo Alejos en la cárcel por casos de corrupción y Mario Leal prófugo por otro caso de corrupción, Sandra Torres parece haber buscado entre exempleados de otra corporación. Se mencionaba en círculos políticos que su vicepresidenciable sería Acisclo Valladares Urruela, anterior gerente de asuntos corporativos de Tigo. Pero el actual Ministro de Economía de Jimmy Morales se distanció del dueño de la telefónica, Mario López. Después se habló de Víctor Asturias, quien reemplazó a Valladares al frente del Pronacom. Y finalmente Torres se decantó por Carlos Raúl Morales, diplomático de carrera, excanciller de Pérez Molina y de Jimmy Morales, exasesor del grupo Onyx y de la Fundación Tigo.

 

Sandra Torres y Carlos Raúl Morales son presentados como binomio presidencial de la UNE.

Sandra Torres y Carlos Raúl Morales son presentados como binomio presidencial de la UNE. Foto: Carlos Sebastián

Que el nuevo vicepresidenciable de Sandra Torres sea un extrabajador de Tigo recuerda este detalle de 2011, contado en un libro por el exministro de Finanzas Juan Alberto Fuentes Knight:

El gobierno de Colom intentó aprobar un impuesto especial para las telefónicas, pues la Superintendencia de Telecomunicaciones carece de mecanismos para saber cuántos minutos venden de telefonía e internet. Pero a media discusión pública sobre ese impuesto en 2010, de pronto la UNE desistió de la idea, y meses más tarde, el entonces ministro de Finanzas, Juan Alberto Fuentes, escribió un libro de memorias donde señaló que esa reforma no pasó porque Tigo ofreció dar dinero para la campaña electoral de Sandra Torres en 2011.

Tigo, por medio de su departamento de comunicación, dio la siguiente reacción sobre el tema: “Es absolutamente falsa dicha afirmación. Desconocemos qué haya dicho ese libro pues nunca lo leímos”.

La sombra del financiamiento electoral ilícito planea sobre Sandra Torres, cuyo partido no solo protegió al presidente Jimmy Morales de un impeachment por ese tema, sino que participó de la reforma a la ley para intentar que ya no se persiga el delito. Un audio filtrado a la prensa muestra una conversación entre Sandra Torres y Gustavo Alejos en el que el segundo le cuenta que hay un constructor acusado de corrupción, Gabriel Guerra, dispuesto a financiar US$5 millones.

Gabriel Guerra está procesado por el caso Cooptación del Estado, acusado por los delitos de asociación ilícita, financiamiento electoral lícito y cohecho activo. Según el MP, financió a la UNE y el PP, a cambio de contratos de obra pública.

El financiamiento electoral es el concepto que vuelve pragmática a la candidata de los pobres.

4. Dudas sobre narcotráfico

El más grave es el señalamiento de su financiamiento proviene del narcotraficantes. Y no es un decir. Según el informe académico de la CICIG, los capos Ottoniel Turcios y Mauro Salomón dieron fondos para la campaña de la UNE en 2007. Y luego los cobraron con obras de infraestructura para lavar dinero entre 2008 y 2011.

¿Quién fue una de las recolectoras de ese dinero?, según el informe de la CICIG, Gloria Torres, la hermana de Sandra Torres, secretaria de organización de la UNE entonces y gestora de proyectos de desarrollo municipal en el gobierno de Colom. Una de las operadoras de Sandra.

Un informe de InSightCrime, ‘El dinero de Los Zetas y la campaña de Colom’, publicado en 2018, menciona además de Gloria Torres, al exdiputado Obdulio Solórzano –asesinado a tiros en 2010– y a Gustavo Alejos, como receptores de fondos del crimen organizado para el financiamiento de la campaña de la UNE en 2007.

La UNE respondió al informe de InSightCrime con un comunicado que no negó los señalamientos, pero aclaró que las estructuras del partido ya habían cambiado: “De ninguna manera involucran a las estructuras actuales de la UNE, debido a que los exfuncionarios mencionados en el mismo (reportaje) no pertenecen al partido”.

Las investigaciones por el financiamiento ilícito de campañas con dinero del crimen organizado siguen abiertas.

 

Sandra Torres durante un mitin en Villa Nueva.

Sandra Torres durante un mitin en Villa Nueva. Foto: Carlos Sebastián

5. La UNE no está en su mejor momento

La UNE no pasa por su mejor momento. Trabajar durante cinco campañas seguidas con Sandra Torres ha sido desgastante para varios diputados, que se cuestionaban si era buena idea que la exprimera dama se lanzara por tercera ocasión como candidata presidencial.

Varios congresistas pensaban que lo mejor era darle la oportunidad otra líder del partido para que fuese presidenciable, pero Sandra Torres insistió en que merecía probar de nuevo. “Esta es la última vez”, les habría dicho.

Mario Taracena, uno de los líderes del partido, reconoce que siempre hay discusiones y desacuerdos entre los políticos de una misma organización. Pero sostiene que Sandra Torres era la candidata natural de la UNE para estas elecciones porque no hay otra persona con su capacidad de liderazgo.

La llegada de nuevas figuras en el partido es una innegable señal de cambios, como Haroldo Quej, de Alta Verapaz, Carlos Mencos en Escuintla o Luis Alfonso Tobar en Guatemala. En la UNE hay una renovación lenta que deja claro que las cosas no serán igual que antes y que Sandra Torres ha posicionado a nuevos líderes que no cuestionan sus aspiraciones.

—Cuando llegamos al partido vimos que los diputados más cercanos a Sandra Torres ya están cansados, ya la relación es muy tensa en el partido. Y ahí vimos una oportunidad para participar, aportando y teniendo la posibilidad de ser electos. Eso sí, hay que hacerle caso en todo a Sandra. Ahí si no se puede protestar—, dice un candidato a diputado de la UNE de nuevo ingreso.

Aunque puede ser bromista y cercana en el trato, se transforma a la hora de hablar de trabajo. El combate, la reacción cortante de una voz ronca, la dura mirada verde, retadora ante la percepción de ofensa o contrariedad. Todo eso transmite Sandra Torres en una plática. No deja pasar una si no le parece. No complace, no tolera, sí controla.

Protegida por la fiscal general Consuelo Porras, que atrasó una investigación de la CICIG en su contra, Sandra Torres ofrece dar batalla electoral, pues sus dos más cercanas competidoras, la exdiputada Zury Ríos y la exfiscal Thelma Aldana, batallan todavía para superar obstáculos legales que les permitan participar.

Mientras tanto, Sandra Torres, el mito monstruoso y el mito religioso, luce incombustible y con hambre de pelear por esta última oportunidad de ser presidenta.

***

Este forma parte de una serie de perfiles de candidatos a elección popular que publicamos en Nómada.

Javier Estrada Tobar
/

Periodista y comunicador. Se formó y trabajo durante casi diez años en Lahora.gt. Apasionado por las letras, el desarrollo humano, la política, las redes sociales, el cuidado del medio ambiente y la buena comida.


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    Daniel Cifuentes /

    17/06/2019 7:01 AM

    Pareciera que el que escribe juega a una posicion neutra......pero deja de lado a Hugo Arce y otras victimas de la bruja....asi como la historia familiar de esta señora y las tropelias de la familia en la frontera con Belice....pero bueno asi es el periodismo en Guatemala...

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Ruth del Valle /

    10/06/2019 8:09 AM

    Olga de Novella falleció el 15 de agosto de 1998, bastante después de su secuestro. Como está escrito, pareciera que en el marco del secuestro fue que falleció. De ese secuestro solo quedó desaparecido Mincho, uno de los guerrilleros involucrados.
    Saludos,

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Guido Orteman /

    01/05/2019 3:41 PM

    Una reseña muy tenue y hasta por un momento me hizo olvidar lo toxica y mala sangre que puede llegar a ser la Sangrita, como alguien antes dijo, a parte que Guatemala perdera mucho con esa eleccion, la que mas va a sufrir, es la Baldeti en el bote, seguro no le doy mas de 4 años antes que se cuelgue en plena bartolina. En cuanto a su gobierno, los empresaurios contal de no verse en la carcel, deribado de las acciones generadas por la CICIG Y EL TSUNAMI levantado, se vieron en la opcion B de permitir darle cuatro añitos de poder al mas alto nivel a la señora esa, con tal de no terminar presos con las opciones que a gritos ofrencian traer a la cicig de vuelta, y se bajaron los pantalones contal de cuidar el trasero, EL UNICO GRAN RIESGO ES QUE LA SER DE PODER Y POR PARTE DE ESA SEñORA ES INSOPORTABLE Y INSACIABLE QUE pidamosle a dios que al menos con una oposicion en el congreso, no tenga todo servido en bandeja, por que ya la veo en dos años en la transicion de la semana santa y bajo el extasis de los que cargan y los otros que salen a pasear, tranquilita y cara dura, pasara una ley para poder reelegirse al menos 4 años mas y ese sera el inicio de una pesadilla llamada Guate/venezuela.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Moisés Avila /

    01/05/2019 12:05 PM

    nos va llevar la baldetti, si gana torres. Por cierto, que a la baldetti, se la va chupar la bruja si gana Torres.
    Lo que si estoy seguro, es que todo el presupuesto se iba a los programas sociales. No había plata, las sobrinas y hermana robaron que se dieron gusto en las alcaldías y webiaron a manos llenas con el transurbano.
    En ese tiempo su diputado Baldizón, se encargó de webiar para hacer su partido y plataforma.
    Obviamente la gente estaba muy contenta con los bolsas, transferencias y comedores solidarios (que solo eran pretextos para robar también).
    ¿La vamos a cagar otra vez? gente apoyando a Sandra..... Gente apoyando a Zury..... Galdámez.... Pablo Duarte y otro montón de buenos para nada que tienen apoyo por la pura incercia de manejo de conocimiento de su nombre.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Luis Paraiso /

    01/05/2019 12:26 AM

    Ahora que el gallo tapado esta en el bote si Sandra no comete errores puede que se le haga hace algunos días el gallo se la jugaba hasta con gallina con lorocos, la partió y dijo este es mi cuerpo saco una botella y en jaiboleras con hielo dijo versando el liquido dijo esta es mi sangre. Ya en el calor de los tragos y mientras el pueblo esperaba las sobras dijo. Aguas mucha hay un oreja entre nosotros y como queriéndose zafar del clavo parece que Jimmy dijo “Quien es vos “ Todavía andas preguntando que le dijo Mario y entonces se escucharon los gritos de la gente del pueblo que decía TRAIDORES!!! CRUCIFIQUENLOS ¡!!!

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

    José Molina /

    30/04/2019 8:39 PM

    Dios nos libre de una posible presidencia a cargo de Sandra Torres. Al igual que Maduro y Ortega su ambición de poder es insaciable y tendríamos intento de reelección y dictadura. Dios protegenos.

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!



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