Audio: Cinco papás y mamás versus una minera y una universidad

La Compañía Guatemalteca de Níquel y la Universidad del Valle de Guatemala han retrasado la búsqueda de la justicia de las familias de los tres estudiantes de biología que murieron hace seis años en las instalaciones de la minera, en Izabal, en el Caribe guatemalteco. Sus padres y madres se enfrentan a un sistema de justicia lento y a dos gigantes que se resisten a que se juzgue su responsabilidad por la muerte de los jóvenes. Este es un retrato su lucha contra la impunidad.

Actualidad Entender la política P258

Los padres y sus abogados durante la reconstrucción de los hechos.

Foto: Carlos Sebastián

Mauricio Velásquez y Edna Marroquín, Brenda Karina Orellana, Carlos de León y Diana Palacios, se conocieron después de la tragedia del 31 de marzo del 2012, hace seis años. Sus hijos estaban desaparecidos en las instalaciones de la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN), en El Estor, Izabal. Unos en carro y uno en avión, recorrieron 300 kilómetros para llegar al lugar a donde sus hijos viajaron para hacer un monitoreo de cocodrilos para su carrera de Biología en la Universidad del Valle de Guatemala (UVG).

Horas después, unidades de rescate encontraron sin vida a Nahomy Lara, Ángel de León y Juan Carlos Velásquez. Estaban en diferentes puntos entre la mina y el Río Dulce. Al principio todo parecía un accidente. La versión del único sobreviviente, Lemuel Valle, que dirigía la actividad, dijo que la balsa se volcó en la oscuridad de la noche y que los jóvenes se ahogaron mientras intentaban salir del agua. Sus padres sabían que si eso hubiera ocurrido, los tres tenían las habilidades y la condición física para nadar y salvar su vida. Surgieron dudas por esa y más incoherencias y los papás y mamás presentaron una denuncia para que el Ministerio Público investigara.

Entre las diligencias para averiguar la verdad de lo que pasó esa noche, los fiscales pidieron la exhumación de los jóvenes. Sus padres tuvieron que volver a sus tumbas. Los forenses tomaron los restos para revisar cada esquina de lo que quedaba de su cuerpo, en busca de señales de violencia o detalles que antes de ser enterrados quizás no fueron detectados.

Sus padres volvieron a enterrarlos, dos años después de la primera vez.

Mientras esperaban justicia, el duelo fue en aumento. Viajaron a El Estor, entraron a la mina junto al Ministerio Público, abogados de la Universidad, de la Compañía Guatemalteca de Níquel, y el profesor Lemuel Valle, el último hombre que vio con vida a sus hijos. Se reconstruyeron los hechos. En la versión del único sobreviviente, los jóvenes mueren; pero en la recreación se evidenció que las posibilidades de que la tragedia fuera originada por un accidente eran escasas, escasísimas.

Este reportaje encontró evidencias de cómo la Universidad del Valle y la Compañía Guatemalteca de Níquel coinciden en algo, en entorpecer el caso y negarse a que se juzgue su responsabilidad en la muerte de los tres jóvenes en un hecho que, según el Ministerio Público en realidad se trató de un homicidio.

 

 

La búsqueda de justicia

Mauricio Velásquez y Edna Marroquín, los padres de Juan Carlos, dicen que no están buscando una venganza ni una recompensa. “Queremos saber la verdad de los hechos”. La incertidumbre de lo que pasó la noche que su hijo murió les impide cerrar el duelo. “Estamos decididos a llegar hasta las últimas consecuencias para encontrar las respuestas”.

Nómada: Para encontrar justicia ustedes han tenido que luchar contra un sistema de justicia cooptado y hacerlo contra dos grandes empresas. ¿Cómo ha sido ese proceso?

Mauricio Velásquez: Efectivamente, quizás ellos se han valido de eso (ser dos empresas grandes) para tener influencia en las decisiones de las cortes. La (actuación de la) UVG y el rector Roberto Moreno es triste y lamentable. Se ufana de dedicarse a la docencia y anda pregonando la excelencia que trasciende tratando de inculcar valores y dar ejemplos. Es lamentable que le haya dado instrucciones a sus abogados de detener el proceso. Nunca tuvimos un acercamiento de la UVG, no tuvimos ayuda psicológica ni una llamada. Moreno estuvo en su casa tres semanas después porque ese día los acompañó un abogado y él se sorprendió al verlo porque no sé qué propuesta llevaba.

N: El abogado de la universidad insinuó en una vista pública en la Corte de Constitucionalidad que como padres buscan una compensación económica. ¿Qué opina?

MV: Nosotros no queremos una recompensa económica por la muerte de un hijo. Queremos saber la verdad independiente de la fuerza política y económica que puedan tener la universidad y la minera.

Edna Marroquín: Es un deber moral saber por qué nuestro hijo no está más con nosotros. Para nosotros ha sido muy difícil aceptar que ya no está porque perder un hijo es lo peor que le puede pasar a una persona. Esa es la lucha que nos ha llevado, aunque hayan puesto uno y mil amparos (desde CGN y la UVG). Van cinco años y siete meses y pueden pasar muchos más, pero no vamos a desfallecer.

N: ¿Cómo vive una mamá luchando por justicia en un sistema cooptado cómo el de Guatemala?

EM: En mi caso mi vida cambió totalmente desde que mi hijo se fue. Es totalmente diferente y por más que yo quiera que sea diferente no se puede. No se puede seguir la misma vida de antes. Es un hecho que le marca a uno la vida y le destroza la vida para el resto, no solo ahorita, el resto de mi vida cambió para mal. Enfermedades, depresiones, insomnios, muchas cosas con lo que voy a tener que vivir.

N: ¿Encontrar las respuestas en un juicio podría ayudar a sanar esa herida?

EM: No sé si encontrar las respuestas eso me ayude a sanar porque tengo una realidad que es indiscutible y es que mi hijo ya no está conmigo, eso ya es suficiente para no poder sanar.

 

Juzgado de El Estor, Izabal, al finalizar una de las audiencias del caso.

Contra la mina y la universidad

Carlos de León y Diana Palacios son los padres de Ángel. Aunque tengan que esperar por más amparos y procesos judiciales lentos, aseguran que lucharán contra el sistema de justicia corrupto hasta lograr que castigue a las dos grandes empresas que han obstaculizado la averiguación de la verdad, la Compañía Guatemalteca de Níquel y la Universidad del Valle.

Carlos de León: Habíamos visto que el sistema de justicia en Guatemala venía haciendo un buen trabajo y que se perseguía a sectores poderosos que antes no habíamos visto. Yo pensaba que eso iba a ser positivo para nuestro caso. Yo tenía mucha esperanza de que esto avanzara. Lamentablemente se ha visto un proceso de resistencia de parte de esos mismos grupos de poder. La justicia está retrocediendo. La impunidad se resiste a dejar su posición en Guatemala. Para nosotros es importante seguir hablando del caso. Yo no pienso dejar impune la muerte de mi hijo. La vida de mi hijo era muy valiosa y no voy a dejar que quede impune.

N: En una vista pública en la Corte de Constitucionalidad, el abogado de la UVG dijo y criticó que ustedes tenían la intención de solicitar un resarcimiento. ¿Qué opina de eso?

CD: Nosotros platicamos con mi esposa, porque en un inicio pensamos que lo único que queríamos era aclarar la verdad y que no íbamos a hacer un reclamo económico. Pero ya nos dimos cuenta que lo único que le interesa a la universidad y la mina es el dinero. Por eso vamos a hacer un reclamo al que tenemos derecho según la ley. El monto del reclamo es lo que menos nos importa. En la audiencia de fase intermedia se presentó un reclamo y nuestros abogados hicieron el cálculo porque nosotros no quisimos, no quisimos ponerle precio. Queremos castigar a la minera y a la universidad, y ahora queremos reclamar lo más que se pueda. La UVG es una universidad mercantilista.

La vida de nuestro hijo no tiene precio. Uno se pone a pensar qué hubiera pasado si él se hubiera graduado en la universidad. El daño va a seguir por toda la vida. No podremos ver nietos de nuestro hijos, ver a un hijo graduándose, exitoso. Todo eso nos lo truncaron. No es justo que esto se vaya a quedar así, impune y que las personas que estuvieron con nuestros hijos cuando esto ocurrió, no es justo que estén libres. Lemuel Valle trabaja guiando actividades turísticas.

N: ¿Cuál es la responsabilidad de la UVG?

CD: La Universidad del Valle tiene responsabilidad. Nuestros hijos fueron a las actividades donde murieron porque eran parte de un grupo. La CGN es un lugar tan riesgoso y la suspendieron una semana porque había problemas con la población (en el Estor, Izabal, por asesinatos por guardias de la minera). La minera también tiene responsabilidad. La minera dificultó y obstaculizó la búsqueda, ocultaron información.

N: Han pasado seis años desde que iniciaron las investigaciones y todavía no han llegado a juicio. ¿Qué espera del caso?

CD: Si nos toca esperar un poco más lo vamos a hacer para encontrar la verdad. Qué los motivó para matarlos cómo lo hicieron. Si estamos acusando por homicidio culposo sabemos que es asesinato. Los dos (Ángel y Juan Carlos) tenían un golpe muy similar, que les provocó un desmayo. Pudiera ser que en el juicio que se compruebe qué fue lo que realmente pasó. Yo lo que pienso es que quizás hubo personal de la minera que había tomado drogas.

N: ¿Cómo ha sido vivir el duelo y al mismo tiempo luchar contra un sistema de justicia lento e ineficiente?

CD: Uno pasa por una etapa de negación donde se resiste a creer que el ser querido ya no está.  Depresión severa; no pude dormir durante cuatro meses. Presión alta. Colesterol. Mi productividad pasó y uno va pasando por diferentes etapas. Afortunadamente tuvimos apoyo del MP. Nos dieron terapia de grupo, terapia psicológica. Me daba miedo caer en un estado mental del que ya no me iba a recuperar. Creo que falta ver que se haga justicia para cerrar el duelo porque yo al menos siento como que si yo no busco la justicia no estaría haciendo el último acto de amor por mi hijo. Eso es lo que me lleva a buscar la justicia y creo que nos va a ayudar a cerrar el duelo, aunque no sé si se cierra.

Yo estoy en un grupo de padres en duelo. Me ayudó mucho en las etapas más difíciles. Nos consolamos entre nosotros, entre hombres. El duelo no pasa, esa tristeza, esa ausencia que tiene uno por esa persona que no está.

Mi hijo decía que se quería ir a África. Y le dije que lo íbamos a seguir. Cosas como esas no se olvida. Ver a los jóvenes a los compañeros de mis hijos, ver a los demás papás da tristeza, da nostalgia. Tuve un tiempo en el que dejé de ver las páginas de Facebook porque me daba mucha cólera ver a mis amigos con sus hijos. Son sentimientos humanos que uno no puede manejar y que nos pasa a los que hemos perdido un hijo. Con el tiempo vamos a ir mejorando y sanando.

 

Reconstrucción del último viaje de los estudiantes abordo de la lancha.

 

Un acto de amor en medio de la depresión

Brenda Orellana es la madre de Nahomy Lara. Es madre soltera y en estos seis años ha cuidado a sus otros hijos al mismo tiempo que lucha por la justicia y contra la depresión de perder a su hija mayor, una mujer joven que se trabajaba en un call-center para pagarse la carrera de Biología en la UVG.

N: ¿Cómo han sido estos seis años?

Brenda Orellana: Es difícil, pero tenemos derecho a luchar por la verdad; siento que somos representantes de muchas víctimas de la sociedad. No somos los únicos que han perdido a sus hijos (está el caso Molina Theissen, el caso de las niñas del Hogar Seguro). Ha sido desgastante, emocional, económico, pero que a nosotros nos mueve esa inquietud de luchar por la verdad y pues en algo sentar un precedente ante la justicia y que nosotros sintamos el alivio de que estas empresas involucradas paguen de alguna manera el error y falta de humanidad en haber provocado la falta de nuestros hijos.

N: ¿De dónde saca las fuerzas para continuar buscando justicia después de 6 años?

BO: Primero es el amor; un hijo es lo más grande que uno puede tener, el sentimiento hacia un hijo. Nosotros nos vamos a morir con ese sentimiento, es el ansia de luchar por la justicia. Por lo menos nos va a quedar la satisfacción que su muerte no quedó impune.

N: ¿Qué siente cuando escucha a la universidad y la minería decir que el caso se trata de dinero?

BO: Es frustrante porque para ellos no vale la vida de nuestros hijos. Solo les importa su nombre, su imagen, por eso han retrasado tanto el caso. Es desgastante que nos retrasen, nos paren para que no lleguemos a nuestro fin. Da cólera, a veces uno se siente incapacitado de poder tomar la justicia por las propias manos, pero no se puede, no se permite.

Cada vez que tenemos una audiencia es recordar y estar retrocediendo y viviendo lo mismo y lo mismo. Ha sido desgastante emocional y económicamente. A veces me dan ganas de decir que ya no quiero más y después me armo de valor y me digo que tengo que terminar esto para estar un poco más tranquila, porque uno aprende a vivir con el dolor.

N: ¿Qué la motiva a seguir buscando justicia?

BO: Yo siento que por el amor por mis hijos he sido una persona luchadora. Mi hija fue muy luchadora; quiero dejarles como herencia a mis hijos esa lucha y que ellos estén tranquilos, aunque ellos estaban pequeños cuando ella murió.

Al principio fue muy difícil, tuve que ir a terapia y tomar antidepresivos. Me sentía agotada en mi carácter, sentía depresión, tristeza, y por mis hijos yo empecé a tomar ayuda para estar bien, porque tengo gente a mi alrededor que necesita de mí y para eso tengo que estar bien. El dolor allí lo mantengo, pero puedo vivir con él.

 

Brenda Orellana, madre de la estudiante Nahomi Lara.

Las dudas legales

Jair González, el abogado de los cinco papás y mamás, explica que a finales del 2014 la CGN planteó tres amparos y la UVG uno más. Ambas entidades procuraron con esos recursos legales no ser vinculadas en la muerte de los jóvenes. El caso estuvo en espera mientras las Cortes resolvían las peticiones de las dos empresas. En el 2017, la UVG presentó un nuevo amparo con los mismos argumentos, el quinto en total. El proceso volvió a detenerse.

N: ¿Por qué si la universidad fue la que organizó el evento fue tan difícil vincularla al proceso?

El abogado Jair González: Estando en Zacapa tuvimos dos audiencias y se ordena el inicio del debate, pero la UVG planteó dos amparos que retrasaron más el caso. La UVG ya perdió la primera instancia de ese amparo, donde están alegando temas de fondo, que ellos no tenían responsabilidad de la actividad. Pero lo plantean en un amparo (para evitar que se llegue a juicio), cuando deberían plantearlo en una audiencia.

N: ¿Por qué es tan grave que el caso se atrase más por un amparo que ya había sido resuelto y se volvió a plantear?

El abogado: Es que viene a discutir temas que ya habían sido discutidos en la etapa intermedia. Este amparo plantea que se discuta otra vez lo que ya se discutió. No hay necesidad de retrasar el caso maliciosamente. La UVG en esta vista pública quiso denigrar a los papás. Pasaron cuatro años para vincular a la universidad y ahora su abogado trató de demeritar el reclamo económico de los padres de las víctimas.

Para que presentara sus argumentos y su visión sobre este caso, se buscó una entrevista con el rector de la UVG; Roberto Moreno, para cuestionarlo sobre la posición legal de la entidad y sobre las quejas de los padres y sus abogados; pero no atendió la solicitud.

El abogado de la Compañía Guatemalteca de Níquel, Mario Porta Navas, respondió que los amparos que han planteado buscan responder problemas de fondo y no retrasar el caso.

El lunes se retomarán las audiencias para dilucidar la muerte de Nahomy Lara, Ángel de León y Juan Carlos Velásquez en una excursión de trabajo de la UVG en territorio de la minera CGN. Cinco papás y mamás no cejarán en la búsqueda de la justicia, para que no quede en la impunidad.

 

Vista nocturna de la CGN.

 

Jody García
/

Periodista. También lectora y pintora. Trabajó dos años en Diario La Hora cubriendo el sistema de justicia. Llegó a Nómada por el futuro. @Jody_Garcia_


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COMENTARIOS

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    Mynor Guzmán /

    29/05/2018 1:32 PM

    Buenas tardes y mi mas sentido pésame por el fallecimiento de Estudiantes Universitarios, en sus zapatos nadie quisiera estar y lo que podemos hacer los de afuera es contribuir con ideas, para encontrar una posible solución que sabemos no devolverá a la vida a sus seres queridos pero se hará justicia. Lo siguiente es que en el área donde se estaba haciendo la investigación por parte de los estudiantes de Biología es reconocido un paso de droga no muy cercano y donde en otras ocasiones se han realizado tumbes a otros carteles habría que contemplar esta posibilidad de haber sido confundidos, con ello no quito la responsabilidad de la Universidad Del Valle porque debieron garantizar la seguridad e integridad física de sus estudiantes y conocer bien el área y sus alrededores, ha sido tan bien camuflada la noticia que solo a través de la red de fcbk les he encontrado en todos estos pasos siempre existe vigilancia por parte de la DEA y otros organismos internacionales seria bueno consultarles como medios de prueba y a través del ministerio publico o protocolos de sus abogados.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Oscar Recinos /

    27/05/2018 2:49 PM

    En definitiva hay que investigar a fondo la versión de el señor Lemuel, es imposible que él se haya salvado y los estudiantes no, él es el único testigo y hay que pasarle polígrafo y por qué si no, no es justo que el ande haciendo su vida normalmente y los jóvenes hayan fallecido.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Ernesto Guevara /

    27/05/2018 12:01 PM

    Señor Paredes, si los muchachos estaban ebrios simplemente no se hace la actividad, esto lejos de quitarle responsabilidad al señor Lemuel lo involucra aún más porque entonces el debió reportar los hechos y no realizar dicha actividad y menos en la oscuridad de la noche. Mejor use el sentido común, que parece ser el menos común en usted, si la UVG y la Minera no tienen nada qué esconder, si consideran que no son responsables, por qué simple y sencillamente no dejan que el proceso continúe? Porque tratan de obstaculizar las investigaciones? Si no deben nada entonces a qué le temen? Es claro que tienen responsabilidad, por eso sus representantes no tienen ni la hombrilla ni los pantalones para dar la cara en nombre de las entidades a las que representan, no hace falta ser un genio para darse cuenta de lo que está sucediendo, por supuesto que son culpables y para ellos vale más el "prestigio" de ellos mismos que la vida de los estudiantes, aunque sean Q100.0 quetzales los que tuvieran que indemnizar saben que reputacionalmente será un duro golpe a sus bolsillos, es obvia su responsabilidad, es obvio que por ello tratan de retrasar el proceso. Dios bendiga a estos padres valientes que buscan justicia y que lamentablemente apenas y existe en nuestra Guatemala.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Eduardo Vargas /

    27/05/2018 11:35 AM

    Aquí definitivamente hay algo muy obscuro en la causa de la muerte de los estudiantes. Definitivamente fue un asesinato. El objetivo de los padres debe de ser encontrar la razón del mismo, el guía que los acompañaba sabe realmente lo que sucedió, fue él único testigo según se sabe. Ahora, ¿qué motivo el asesinato? ¿quién lo ejecutó? ¿los estudiantes descubrieron algo fuerte que pondría en peligro los intereses de la minera? ¿el guía fue amenazado? ¿fue obligado a cometer el crimen? ¿él tuvo que acceder? ¿le contó al consejo universitario de la UVG y éstos lo apoyaron en el encubrimiento del caso? ¿la CGN compró el silencio de la UVG?...

    Definitivamente se trata de algo que los jóvenes descubrieron sobre las actividades de la mina, algo tan fuerte como para ordenar su asesinato.

    La mina de níquel no solamente extrae níquel, también extrae oro y plata, pero sólo reporta el níquel, además está contaminando fuertemente el lago. Sé éstos datos porque tengo familiares que trabajaron en la mina.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Hector Escobar /

    25/05/2018 11:58 PM

    No pude seguir oyendo es doloroso sobre todo la falta de apoyo de la UVG :"El duelo no pasa, esa tristeza, esa ausencia que tiene uno por esa persona que no está." tanto aparo para mantener la impunidad. Es cruel que no se presente la justicia en tanto tiempo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Mario Paredes /

    25/05/2018 7:13 PM

    Voy a ser el malo de la pelicula y aportar elementos no agradables al debate pero yo he hablado con trabajadores de la minera que estaban en esa epoca y me han contado que en el campamento de los estudiantes de la UVG se chupaba parejo todas las noches y que hay testigos que dicen que los 2 muchachos varones chuparon por la tarde bastante ese dia, de la chica no escuche nada aunque el Biologo dice que todos estaban bolos. Yo no estaba ahi para asegurarlo. La experiencia de todo esto es preparar protocolos para estas actividades y si fue cierto que los chicos estaban bolos no se podia realizar la actividad. Si estoy de acuerdo con meterles la indemnizacion economica a la UVG. No creo que la mina tenga vela en el entierro pues ellos mas bien cooperaron prestando sus instalaciones ni el biologo es culpable salvo que se demuestre que fue complice de violar a la chica o asesinarlos como a veces se ha insinuado. La UVG si debe pagar y que les sirva de escarmiento.

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

      Yaimie /

      28/05/2018 9:59 AM

      Pues le cuento señor Paredes que su versión está equivocada. Yo sí estuve allí. Yo soy parte de ese grupo de estudiantes de la UVG que estaba en la mina. Mis compañeros NO estaban borrachos. Usted dice "se chupaba parejo todas las noches" le cuento que eso pasó a la SEGUNDA noche que teníamos allí y qué hicimos la primera noche? Capturar murciélagos. Por si no sabía, esos animales son nocturnos y toca capturarlos hasta entrada la noche.
      Por qué la mina no tiene vela en el entierro? No importa que a nosotros no nos dejaron participar en la búsqueda? Que nos hayan echado del muelle con guardias y no dejarnos salir del campamento?
      Lemuel no tiene la culpa? Y por qué cambió su versión unas 4 veces EN ESA MISMA NOCHE? Por qué cuando fue la audiencia la volvió a cambiar? Por qué entonces cuando se hizo la reconstrucción de los hechos la versión de lemuel apunta a que NO tendrían que haber fallecido? Por qué apareció ella aproximadamente 15hr antes que ellos y en otro punto de la mina?

      SI NO SABE NO HABLE

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      Roberto Nogera /

      26/05/2018 2:24 PM

      Me parece que si tiene vela en este entierro señor Paredes. Ud. no sé si se da cuenta péro encuadra perfectamente en lo que se denomina "encubridor". Los motivos? Económicos, laborales o simplemente un arrastrado ante las grandes empresas? Es mejor quedarse callado cuando no contribuya a esclarecer la verdad.

      ¡Ay no!

      2

      ¡Nítido!

      Karla /

      25/05/2018 9:32 PM

      Y que otra cosa va decir un trabajador de la minera? Es lo que les han ordenado, piense señor y despues opine!!!

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      iMorales /

      25/05/2018 8:39 PM

      y eso tan SIMPLE__ le cuesta decir a la MINA y a la UVG mmmmm pareciera que es algo más grueso !!

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    iMorales /

    25/05/2018 5:43 PM

    Bueno_____ una muestra mas de como se piensa cuando le arrebatan a un ser querido, muchos no lo entendemos, pues no lo hemos vivido__ ahora pensemos un momento en las masacres de OCCIDENTE en los 80`s__ donde llegaban, los reunían y los mataban !! (pero, siempre seguiran diciendo___ MENTIRA !! )

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    HOYPORHOY /

    25/05/2018 1:54 PM

    Universidades, colegios etc, viven organizando actividades "académicas" con las que justifican erogaciones adicionales a las ya abusivas cuotas de estudio que se cobran por estos días. Lamentablemente poco y nada les interesa más allá del dinero. La universidad del valle es mercantilista como lo son la gran mayoría. Se ufana de una calidad académica de la que carece, igual que la mayoría de universidades en nuestro país. Pero lo mediocre de la educación superior en nuestro país queda de lado cuando hablamos de la pérdida de vidas de jóvenes estudiantes, hijos de padres trabajadores que hacían un esfuerzo singular para poderlos poner a estudiar en esa "universidad de prestigio". Es canalla y miserable de parte de la universidad no colaborar con la justicia para esclarecer el hecho y más bien entorpecer, con argucias jurídicas, un caso que para los padres no es una "búsqueda de dinero", a la que en todo caso tendrían derecho, sino su derecho de saber lo que paso a un ser querido que iniciaba su camino por la vida. De la minera no hablo demasiado porque es de esperarse que una empresa privada, del tipo que es la minera, privilegie, su nombre a el apoyo a una familia; además de que se desconoce qué tipo de acuerdos tienen ellos con la universidad para que allí se desarrollen ese tipo de "actividades académicas". En fin, una pena este caso, como miles más, en donde la justicia no llega porque ninguna de las víctimas tiene un apellido que venda periódicos. Por cierto, felicito nómada, no por el reportaje que en sí es bastante flojo, sino por al menos dar un espacio a este caso, que peligra de morir en el olvido.

    ¡Ay no!

    4

    ¡Nítido!

    jose contreras /

    25/05/2018 1:03 PM

    Una universidad y una empresa no pueden cometer homicidio. Estan puro Jimmy pidiendo perseguir delitos de instituciones y no personas.

    ¡Ay no!

    5

    ¡Nítido!

    Diego Ramirez /

    25/05/2018 8:08 AM

    Me consolido con la dura resignación que han tenido que pasar los padres de familia a quienes les doy la razón en querer investigar que sucedió con la muerte de los patojos, cualquier habitante de la República de Guatemala tiene el derecho de solicitar la investigación de un hecho delictivo y dirigir cualquier tipo de petición a las autoridades, siendo los Órganos Jurisdiccionales los encargados de dirimirlas o desecharlas. Sin embargo el reportaje o más bien nota no abunda en nada, solo en querer posicionar una posición de desprestigio a la Universidad y a la Empresa, si se hará un reportaje por un medio de comunicación este debe ser objetivo entonces indiquen hechos, argumentos, fundamentación….. como lector no veo en ningún momento hechos fundamentados.
    El reportaje indica retrasos en el proceso, sin embargo cualquier parte en un proceso judicial puede interponer todos los recursos ordinarios y extraordinarios que las leyes permiten inclusive Amparo e Inconstitucionalidades, que sean o no procedentes ya es harina de otro costal, pero sin embargo cualquier parte puede agotarlos.

    ¡Ay no!

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    ¡Nítido!

      Flory Gaitán /

      27/05/2018 12:52 PM

      Pero esas entidades deben cuidar su marca y para ello tienen representantes legales. No es interponiendo amparos como se logra. Tienen la obligación legal y moral de apoyar el esclarecimiento de los hechos.

      ¡Ay no!

      1

      ¡Nítido!

        Rafael Gonzalez /

        06/06/2018 9:46 AM

        Deberían Deberían explicar quién es el único sobreviviente.

        ¡Ay no!

        ¡Nítido!







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